sábado, 18 de junio de 2011

Dejarás rezar a tus alumnos

El director de una secundaria neuquina no autorizó los ritos de los chicos. Terminó suspendido. Lo apoyan el gremio y el Inadi.

Por Pedro Lipcovich-Pag.12

El gobierno de Neuquén separó de su cargo al director de un colegio secundario público por no aceptar que un grupo de alumnos efectuara ritos religiosos de la Iglesia Evangélica Bautista. La Ctera repudió la decisión, “contraria a la educación laica amparada por la Constitución”, y el gremio docente neuquino dispuso una movilización para el próximo miércoles. Para el gremio, “la actitud de los chicos fue digitada por adultos de esa congregación religiosa”. Según contó a este diario el director sancionado, los conflictos habrían empezado el año pasado, cuando, durante un paro que incluía el pedido de retirar subsidios a escuelas privadas, un grupo de alumnos trató de entrar a limpiar la escuela para boicotear la huelga. La Iglesia Bautista posee escuelas subsidiadas en la provincia. Las autoridades educativas neuquinas sostienen que “la situación será investigada” y que “se separó al director para evitar cualquier conflicto”.

Según un comunicado oficial de la Ctera (Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina), la sanción a Juan Carlos Maldonado, director del Centro de Enseñanza Media Nº 8 de la localidad de Plottier, obedeció a “las presiones de la Iglesia Bautista”. La Asociación de Trabajadores de la Educación del Neuquén (ATEN) sostuvo que “su separación del cargo es arbitraria e implica una persecución política” y exigió “que se anule la sanción”. Además, “requeriremos que el Consejo Provincial de Educación se expida claramente sobre la enseñanza laica, y el miércoles próximo nos movilizaremos junto a la comunidad de Plottier”, ciudad de 50.000 habitantes, situada unos 15 kilómetros al oeste de la capital neuquina.

Nicolás Schulz, secretario de la rama media de ATEN, sostuvo que “la acción de esos ocho o diez chicos fue digitada por adultos pertenecientes a la Iglesia Evangélica Bautista. Las pautas de convivencia de la institución admitían que se pudiese orar en los recreos en forma individual, pero esos alumnos efectuaban verdaderos ritos religiosos colectivos, lo cual está prohibido por la Constitución y las leyes. El punto de no retorno fue cuando, en actitud de provocación, efectuaron el rito frente a la dirección del colegio, a partir de lo cual fueron sancionados por el director”.

El representante de ATEN afirmó que “estos disturbios se enmarcan en el propósito de la Iglesia Evangélica Bautista de obtener subsidios estatales que le permitan fundar colegios secundarios en Plo-ttier, donde ya tiene escuelas primarias”. Schulz también denunció “vínculos directos entre la congregación bautista y la vicegobernadora de Neuquén, Ana Pechén”.

Según Juan Carlos Maldonado, “los problemas empezaron en marzo de 2010, cuando ATEN efectuó un paro entre cuyos reclamos se incluía que el gobierno provincial retirara el subsidio a las escuelas privadas, elevadísimo. Un grupo de unos diez alumnos, cuyos padres pertenecen a esa iglesia, intentó entrar a limpiar para boicotear el paro, que incluía al personal de maestranza. En noviembre de 2010 intentaron hacer una ceremonia religiosa con un pastor. Este año volvieron a hacerlo: yo cité a los padres, pero dijeron que sus hijos van a seguir orando así. El 18 de mayo y los dos días siguientes se pusieron a orar en la puerta de la dirección: era un desafío, una provocación. Los sancioné con dos días de suspensión, que, a pedido del Consejo Provincial de Educación, reduje a un día”. No obstante, el Consejo le inició un sumario con separación del cargo. “Al no indicar por cuánto tiempo me separan del cargo, se trata de una destitución encubierta”, afirmó Maldonado, quien señaló que “el colegio tiene 950 alumnos de los que unos 89 son bautistas, pero los que efectúan esos ritos no son más de ocho o diez”.

El delegado del Inadi en Neuquén, Gustavo García, consideró que la separación de Maldonado es “una persecución contra los directivos que cumplen con la Constitución y las leyes”. Y la delegada de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Beatriz Gentile, advirtió que “el Estado debe evitar que cualquier culto confesional se apropie del espacio público”.

En cambio, Bernardo Olmos, vocal del Consejo Provincial de Educación neuquino, sostuvo que “no se transgredió el principio de la educación laica porque los alumnos expresan su religión fuera del horario de clase, en los recreos”. No obstante, admitió que, hace unos meses, se había abierto “una instancia de mediación que no pudo llevarse adelante por la negativa de los pastores de la Iglesia Bautista”.

La dirección de prensa del Consejo Provincial de Educación de Neuquén comunicó que “la situación será investigada por un equipo formado por supervisores escolares, directores de nivel y autoridades del Consejo. Mientras tanto, se separó del cargo al director para evitar cualquier tipo de conflicto”.

Mala nota para la Argentina en un estudio de la Unesco sobre escritura

En un ranking de 16 países, quedó ubicada detrás de Cuba, Uruguay y Chile; de cada 10 alumnos, entre 7 y 9 "presentaron escritos que dificultaron su desciframiento" en caligrafía

Un estudio de la Unesco sobre escritura dio mal resultado para la Argentina, que quedó ubicada detrás de Cuba, Uruguay y Chile. El estudio abarcó normas ortográficas y caligráficas y evaluó a alumnos de tercer y sexto grado de 16 países de América Latina y el Caribe.

De cada 10 alumnos argentinos, entre 7 y 9 "presentaron escritos que dificultaron su desciframiento" en caligrafía, precisó el informe "Escritura. Un estudio de las habilidades de los estudiantes de América Latina y el Caribe", difundido por UNESCO, indicó DyN.

El reporte apuntó que "esos problemas pedagógicos importantes" los exhibieron también Dominicana, Panamá, El Salvador y Guatemala.

El Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo de la Calidad de la Educación (SERCE) convino para la prueba de Caligrafía que "la escritura manuscrita debe emplearse de modo que permita al destinatario acceder fácilmente al mensaje" y en ella se destacó Cuba, con aciertos del 80%.Luego se ubicaron Uruguay, Chile, Ecuador y Perú, donde "6 de cada 10 niños de tercer grado diferencian mayúsculas de minúsculas".

El estudio del SERCE comenzó en 2008 y, según el reporte técnico de los especialistas de UNESCO regional Santiago de Chile, en ese entonces "solo 36,97% de las escuelas de América Latina y el Caribe contaba con sala de computación", lo que indicó que "la mayoría de los estudiantes no accedió a una computadora que justificara las dificultades caligráficas".

La examinación en Ortografía se basó en errores de escritura, palabras incorrectas o desviadas de la norma, y arrojó que alumnos de Cuba, Paraguay y Uruguay tuvieron fallas en 1 de cada 20 expresiones.

También se destacó Brasil, aunque el trabajo sugirió considerar aparte a ese país debido a las "diferencias entre el español y el portugués".

Argentina y Chile se ubicaron en el promedio general de 1 error ortográfico cada 10 palabras y tienen normas de enseñanza ortográfica menos estrictas.

Al igual que Brasil, Colombia, México, Perú y Uruguay, los dos países basan la planificación curricular en un enfoque procesual de la escritura, cuya "estrategia" va desde la preredacción, tanteos, selección del asunto, generación de ideas, borradores y la versión final.

En ese aspecto, los alumnos de Cuba en tercer grado superaron en más de 13 puntos a Argentina y en unos 25 puntos a Perú.

Acerca de la construcción de textos, los niños debieron diseñar un borrador y luego un texto final con base en su revisión y mejora sobre algunos temas solicitados, y en un formato requerido.

En esa prueba, los alumnos cubanos, chilenos, ecuatorianos y uruguayos superaron el promedio regional de escritos sin problemas de caligrafía y coherencia: dos de cada tres escolares no tuvieron errores, mientras la media regional fue de uno cada dos.

En las conclusiones sobre Ortografía, se destacó que en los sextos grados Cuba, Brasil, Perú, Colombia y Nicaragua tienen promedios de palabras con diferencias estadísticas positivas en comparación con el promedio de los países. Argentina, Uruguay, Chile y Panamá no se diferenciaron significativamente del promedio, que consideró 71 palabras como el "mínimo adecuado" para sexto grado.

Otra de las conclusiones del SERCE fue que "los aspectos reflexivos y creativos de la escritura pueden ser enseñados, si atendemos las estrategias y procesos involucrados en ella".

Según las pruebas de Significancia Estadística, en el total de Latinoamérica y el Caribe hay diferencias significativas positivas entre el promedio de errores ortográficos en los textos coherentes y el promedio en los textos con fallas en la coherencia.

"Esto indicaría que la mejor ortografía está asociada con la coherencia o, en otras palabras, que prestar atencióna la ortografía no ha influido negativamente en la coherencia,sino lo contrario", sostuvo el estudio.

El documento concluyó que los enfoques que se basan en la ejecución de habilidades simples parecen necesarios, "pero de ningún modo suficientes para la enseñanza de la composición escrita".

Canal Encuentro. El canal del Ministerio de Educación de la República Argentina

Canal Encuentro. El canal del Ministerio de Educación de la República Argentina

20 DE JUNIO: DIA DE LA BANDERA



La bandera argentina fue enarbolada por primera vez por el General Manuel Belgrano el 27 de febrero de 1812, en las barrancas del río Paraná. El objetivo fue sustituir por los colores patrios los que hasta entonces llevaban los ejércitos en su lucha por la independencia.
La primera bandera fue confeccionada por una dama rosarina, conforme a los colores de la escarapela nacional.
Fue enarbolada por primera vez en la ciudad de Buenos Aires el 23 de agosto de 1812, en la iglesia de San Nicolás (lugar donde en la actualidad está el Obelisco).
El Congreso de Tucumán, a los nueve días de declarada la Independencia, sancionó el decreto por el cual oficializó la bandera celeste y blanca y la adoptó como símbolo patrio, estableciendo más adelante que debía tener un sol en la banda blanca.

Posteriores disposiciones establecieron que la bandera tendría “tres fajas horizontales de igual tamaño, dos de ellas celestes y una blanca y que se reproducirá en el centro de la faja blanca el sol que se encuentra grabado en la primera moneda argentina acuñada por Ley de la Soberana Asamblea General Legislativa del año 1813, siendo el color del sol el amarillo del oro”. También fue legislado que el derecho a usar tal bandera es exclusivo de los organismos oficiales, siendo permitido para los particulares usarla sin el sol.

El 8 de Junio de l938 el Congreso de la Nación, por Ley 12.361 estableció el día 20 de Junio como “DIA DE LA BANDERA”, por ser el aniversario de la muerte del General Manuel Belgrano, estableciéndolo como feriado nacional.

viernes, 17 de junio de 2011

La calidad educativa Argentina puesta en cuestión


Un reciente estudio mundial sobre el conocimiento de los alumnos de 65 ciudades o países que están finalizando el ciclo de educación obligatoria, deja mal parada a la Argentina. Nuestro país se ubicó en los últimos puestos del ranking en los tres ítems que fueron medidos -lectura, matemáticas y ciencias- por el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos, dependiente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), una entidad que agrupa a 34 naciones y tiene sede en París. El propio Ministerio de Educación de la Nación avaló el trabajo porque lo informa en su propia página web, aunque ofrece otra visión: destaca el crecimiento que mostró el país en comparación a la evaluación anterior.

El objetivo de la medición fue saber hasta qué punto ese segmento del estudiantado -jóvenes de 15 años- ha adquirido algunos de los conocimientos y habilidades necesarias para la participación plena en la sociedad del saber. Se tomó esa edad porque los países que conforman la OCDE exigen una enseñanza obligatoria promedio de diez años.

Las pruebas de esta organización se realizan cada tres años y apuntan a conocer las motivaciones que poseen los alumnos por aprender, la concepción que tienen ellos sobre sí mismos y las estrategias de aprendizaje que utilizan.

El trabajo mostró a la Argentina en el lugar 57º en lectura y ciencias y en el 54º en matemáticas, en todos los casos muy por debajo del promedio. En los dos primeros segmentos solamente superó a Albania, Azerbaiján, Perú, Qatar, Panamá, Kazajistán y Kirguistán. En lectura, el promedio OCDE fue de 493 puntos y los secundarios argentinos lograron 398, mientras que en ciencias esos puntajes fueron de 501 y 401, respectivamente. En matemáticas el promedio fue de 496 puntos y Argentina obtuvo 388, superando a Perú, Panamá, Qatar, Albania, Kirguistán, Indonesia, Túnez, Jordania, Colombia y Brasil. A éstos dos últimos países por siete y dos puntos, respectivamente. No obstante, tanto Colombia como Brasil tuvieron mejor performance en los otros dos ítems, mientras que Chile y Uruguay -las otras naciones sudamericanas incluidas en la medición- se ubicaron muy por encima en las tres categorías.

Para la edición 2009 se incluyó a 199 escuelas de todo el país y a 4.774 estudiantes. El 64% de ellos conformaron la muestra específica de alumnos secundarios regulares y el resto correspondió a estudiantes de los sistemas de educación para adultos y no formal.

El Ministerio, con esos mismos datos, destacó que hubo una mejora sustancial en los puntajes promedio teniendo en cuenta la evaluación de 2006, y remarcó que en el ítem lectura se redujo en seis puntos el porcentaje de estudiantes ubicados por debajo del nivel dos (entre seis niveles). También que en “competencia lectora” fue, junto a Colombia, el país de la región que creció por sobre la media.

Esas dos lecturas también se observan al momento de ubicar a la Argentina en uno de los cinco grupos en que la OCDE separó a los 65 países de acuerdo a las semejantes estadísticas. Para la entidad, se ubicó junto a Montenegro, Túnez, Kazajistán, Jordania, Colombia, Brasil, Indonesia y Albania. Educación prefirió enfatizar que, exclusivamente entre los alumnos regulares, Argentina se encolumnó al lado de Bulgaria, Chile, Dubai, Israel, Serbia y Turquía.

Que un mismo fenómeno admita miradas diferentes no es novedoso, y más cuando se trata de estadísticas con un trasfondo socioeconómico, aunque en este caso la elocuencia de las cifras parece estar por encima del optimismo que significa haber avanzado en los últimos años. Pero más allá de esas visiones, el Estado debe hacer foco en mejorar sustancialmente la calidad educativa -a partir de una convicción política, mayor presupuesto, infraestructura y compromiso docente- y fortalecer la inclusión en las aulas. Allí están hoy quienes deberán gobernar el país mañana.

Catedra Ciencias Sociales: Clase 1 - Gabriel DIorio - Parte 3

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Catedra Ciencias Sociales: Clase 1 - Gabriel DIorio - Parte 2

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Catedra Ciencias Sociales: Clase 1 - Gabriel DIorio - Parte 1

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jueves, 16 de junio de 2011

Catedra Ciencias Sociales: El Mundo del Trabajo en la Escuela

Catedra Ciencias Sociales: El Mundo del Trabajo en la Escuela

CÁTEDRA NACIONAL DE CIENCIAS SOCIALES Y SU ENSEÑANZA

Visión Siete: La inclusión social es la meta

AJEDREZ EN LA ESCUELA


El ajedrez en las escuelas es un desafío creciente para docentes y alumnos. El Ministerio de Educación puso en marcha hace tiempo el Programa Nacional de Ajedrez Educativo, a través del cual se realizan seminarios presenciales de capacitación, concursos y otras propuestas, entre ellas este espacio de intercambio y debate virtual en el portal educ.ar.

El ajedrez se presenta como un juego que puede convertirse en un instrumento pedagógico no convencional que apoyaría decididamente la labor docente, enriqueciendo al niño con nuevos mecanismos de pensamiento que serán la base para arribar a la etapa operatoria formal.

Además se descubre que el juego desarrolla la idea de cooperación (entre piezas), armonía y ponderación de posibilidades, valores absolutos y relativos, creatividad, estimula el desarrollo mental, aumenta su capacidad de calculo y raciocinio, desarrolla la imaginación, contribuye a fijar la atención, desarrolla la capacidad de abstracción, favorece el pensamiento lógico formal, forma el espíritu de investigación e inventiva, desarrolla la capacidad de observación y análisis en la esfera socio-afectiva, favorece el orden en la actividad, educa para el ocio a través de una actividad creativa, integra al grupo social, ejercita cualidades para superar problemas grupales y de tipo disciplinario y favorece las normas de cortesía que impone la practica del juego.

El Ajedrez: un juego

Mucho se ha hablado y escrito sobre el ajedrez. Es una ciencia, un arte y un juego. Es que es un juego que por sus características se ha tomado como ciencia, como arte, como deporte, sin embargo...es tan lindo verlo como un juego.

Hemos de entender el juego como una actividad que obedece al impulso nacido en lo mas profundo y básico de la esencia animal. Huizinga planteaba que el instinto vital de la cultura humana es el juego. Es una actividad que al principio de nuestra vida se inicia con los mas elementales movimientos, que se van complicando hasta lograr el dominio de toda la enorme complejidad del cuerpo humano.

El ajedrez es un juego muy especial. Su misterio radica en la ductilidad y su longevidad, ya que sigue mostrándose indomable. En su intento por dominarlo se han desarrollado grandes superaciones intelectivas, personales y colectivas.

Herramienta pedagógica

Tiene todas las cualidades para convertirse en una excelente herramienta pedagógica: esta de acuerdo con el diseño curricular, responde adecuadamente a los objetivos generales que se consignan en el y se enseña jugando, con los grandes beneficios que la libertad de un juego otorga. El instinto de jugar es exclusivo para el hombre y su desarrollo.

Ajedrez escolar versus Ajedrez de Clubes

Es importante consignar las diferencias que existen entre el ajedrez escolar y el de los clubes que integran el juego ciencia federado.

Cuando se enseña ajedrez en las escuelas debería ponerse énfasis no tanto en los que mas se destacan, sino en los que tienen dificultades, porque estas son las mismas que demuestran en el estudio. Al trabajar en resolverlas jugando se apunta con eficacia a superarlas en las materias curriculares.

Los mejores procedimientos técnicos para llevar el ajedrez a las escuelas son aquellos que aseguran el desplazamiento del protagonismo del docente, en beneficio del ejercicio pleno de las potencialidades del alumno, tanto en sus posibilidades grupales e individuales.

Muchas veces la idea de "no inteligencia suficiente" inhibe para jugar al ajedrez. Es cierto que la inteligencia es una capacidad que se ejercita con el juego, pero también la memoria. Pero no son suficientes. Se necesitan además constancia y capacidad atencional.

El valor educativo del ajedrez radica en que estimula elementos positivos como: pensamiento lógico, memoria, imaginación, tenacidad, precisión, investigación de la mejor solución, voluntad, concentración, discernimiento y autocrítica.

Es muy importante para el escolar-ajedrecista, en el umbral de sus conocimientos adultos, el simple aprendizaje de tener que aceptar las reglas para un juego donde también convive la competencia, como así también, el ponderar diversos factores antes de tomar una decisión. En síntesis, empieza a aprender a elegir, para luego, tener la oportunidad y obligación de defender y evaluar la elección.

Ajedrez como Deporte

El ajedrez reúne las cualidades de un deporte: ayuda a forjar el carácter, a acostumbrarse a la idea de la victoria y la derrota y a actuar de acuerdo a ello. Justamente en la manera de plantear su superación estará la importancia del rol docente que asuma su enseñanza.

El rol socializador del ajedrez puede aunar diferentes realidades y estamentos sociales. Cuando se aprende a "leer" las partidas queda a la vista, la evolución de este juego, que recorrió los mismos caminos que la difusión de los conocimientos, desde la aparición de la imprenta.

Con el tiempo, muchos quedarán prendidos al juego y muchos más lo habrán transitado como una de las formas que la escuela adopta para lograr, como dijera Piaget la creación de hombres que sean capaces de crear y no solamente de repetir lo que otros han hecho, con la formación de mentes que estén en condiciones de criticar y verificar y de no aceptar todo los que se les proponga. En suma, individuos formados para adoptar al método científico, que obran de acuerdo con el medio antes que como maestros de ajedrez.

martes, 14 de junio de 2011

Martin Tebes, profesor de Ed. Fisica de Moreno

Para diseñar criterios de evaluación (Sustento Teórico)

Dice el diccionario que evaluar es estimar, apreciar el valor de las cosas no materiales.

Es un término semánticamente muy complejo que precisa ser utilizado con cautela.

Tyler (1959) la definió como “el proceso que tiene por objeto determinar en qué medida se han logrado unos objetivos previamente establecidos, lo cual supone un juicio de valor sobre la información recogida, que se emite al contrastar esta información con los objetivos previamente establecidos en términos de conductas, que el alumno debe exhibir para probar su adquisición”.

Para Cronbach (1963) la evaluación es “la recopilación” y uso de la información para la toma de decisiones”, y para Scriven supone el “proceso por el cual estimamos el mérito o el valor de aquello que se evalúa”

Stufflebeam (1971) la define como “el proceso de diseñar, obtener y proporcionar información útil para juzgar alternativas de decisión”. Es un proceso compuesto de diversas fases o etapas, todas aquellas estrechamente interrelacionadas.

Entendemos que la evaluación debe ser comparativa antes de que empiece el proceso, o antes de suscribirse a un servicio; no comparativa durante el proceso (para que permita concentrarse en lo que resulte mejor para el desarrollo del servicio), y periódicamente comparativa después del proceso y/o la utilización continuada, para que el camino quede abierto ante posible mayores avances.

Cabrera (1987) propone la siguiente definición: “la evaluación educativa es el proceso sistemático de obtener información para describir, sea algún elemento, sea el proceso, sean los resultados educativos, con objeto de emitir un juicio sobre los mismos, según su adecuación a unos criterios previamente establecidos y todos ellos en orden a servir de base para una eventual decisión educativa”.

La evaluación educativa tiene carácter formativo y es un proceso continuo de operaciones subjetivo- objetivas, que consiste en atribuir, recoger y reunir datos significativos, para emitir un juicio de valor fiable, válido y veraz, sobre la calidad de un objeto o sobre la superación de un meta, en un contexto específico, para perfeccionarlo, optimizarlo y desarrollarlo.

Para poder evaluar es preciso es preciso que previamente de fije la meta o se describan los criterios de calidad.

El concepto profesional y científico de evaluación educativa es relativamente reciente y está determinado por:

-La concepción que se tenga de la educación.

-La forma en que se realiza el proceso educativo.

Por otra parte, la evaluación puede entenderse como:

-Técnica de recogida de datos.

-Técnica de valoración de los resultados.

- Ambas cosas a la vez.

-Técnica que se emplea en cualquier momento del proceso instructivo.

La evaluación no es un complemento más del proceso educativo, sino una parte intrínseca de acción desde cualquier perspectiva o nivel en que se aplique.

Evaluar no es medir, no es comparar directamente una magnitud con otra de su misma especie tomada como unidad para conocer se extensión o cantidad, sino que es un proceso que por la complejidad se sus factores exige tener en cuenta diversos referentes.

La evaluación supone múltiples dimensiones, debe emplear múltiples perspectivas, introducir múltiples niveles de valoración y utilizar múltiples métodos.

La evaluación afecta al elemento que se pretende evaluar en un proceso de retroalimentación, y debe hacerse sobre lo que tiene interés y sentido.

He aquí algunas características de evaluación según diferentes autores

1. Jaime Jorba y Neus Sanmarti – La evaluación como eje vertebrador del dispositivo pedagógico.

Plantean la función pedagógica de la evaluación como formativa. Muestra el currículo oculto Qué se evalúa. No todo es cambio: debe tener estrategias acordes a la diversidad que regulen, autorregulen y socialicen.

Sostienen que el alumno va reestructurando sus conocimientos a partir de las actividades que realiza.

Los autores mencionados sostienen que la evaluación de los aprendizajes es de carácter social de selección, clasificación, orientación del alumnado (quienes adquieren los aprendizajes que la sociedad les exige) y que los aprendizajes son de carácter pedagógico de regulación del proceso, aporta información para mejorar la calidad de la educación.

2. Álvarez- Mendez – La evaluación como actividad crítica del aprendizaje.

Distingue fuertemente la evaluación como actividad crítica de formación de la evaluación sumativa. La evaluación construye conocimiento siendo parte – la evaluación- del proceso educativo. Desde esta perspectiva, el alumno, debe aprender a organizar la información con actitud crítica.

El aula debe convertirse en una espacio de encuentro y no lugar de acumulación de información para un examen. Cuando el aula se convierte un espacio para acumular información para luego ser examinados surgen en los alumnos actitudes como miedo, mentir, copiar, bloqueos emocionales, etc.

Por lo tanto, el autor, considera la evaluación como formativa en tanto debe ayudar a crecer y a desarrollarse, se debe aportar al cooperativismo y las relaciones interpersonales. Hay que recobrar el valor de las relaciones interpersonales para que ayude a corregir, enriqueciendo y mejorando para afrontar situaciones nuevas con modificaciones constantes, o sea, tiene que ayudar a aprender mejor al alumno. Evitar el suspenso, el fracaso.

Por eso el profesor debe ser un crítico y no un simple calificador. Será responsable de crear un clima favorable (no de temor –con el temor no se educa) Hay que separar error/corrección de nota/calificación. Debe enseñar lo que merece ser aprendido, lo que tiene sentido.

Este enfoque de la evaluación como actividad crítica del aprendizaje si no ayuda a aprender mejor mas vale no practicarla.

3. Susana Celman – La evaluación como herramienta de conocimiento.

Se pregunta si la evaluación se puede mejorar y transformar en herramienta de conocimiento. Mejora cuando integra un proceso más amplio: ¿qué enseño? ¿Cómo enseño? ¿Cómo? ¿Cuándo? Por lo tanto entiende la evaluación como herramienta de conocimiento.

Celman dice que no se recoge informes simplemente. Se trata de una interpretación de juicio, que mientras se aprende se discierne.

La evaluación será fuente de conocimiento y de mejora educativa si se organiza en continuidad. Luego, considera la evaluación como proceso. No como apéndice de la enseñanza ni del aprendizaje.

4. María Antonia Casanova – Reformar la educación para reformar la enseñanza.

Propone una mirada diferente acerca de la evaluación. Dice que hay que reformar la educación para reformar la enseñanza-aprendizaje.

Por lo tanto:

La evaluación como imprescindible para mejorar la enseñanza-aprendizaje decisiva para que el ciudadano del futuro se prepare para un mundo que desconoce.

El sistema educativo debe ser coherente con los fines de la sociedad de proponer los medios para lograr una sociedad mejor. Incluso para mejorar las instituciones y la sociedad misma.

El sistema educativo debiera tener como objetivo el desarrollo armónico e integral del alumno, para permitirle insertarse en la sociedad

Educar entendido como forma de crear actitudes y formas de pensar congruentes; la institución escolar debe mostrar una práctica semejante a lo que pretende desarrollar en el alumno.

La Evaluación debe estar embaída de los valores que pretende desarrollar.

Si las prácticas son fragmentarias sobreviene el desinterés, y la especulación de los alumnos.

Una evaluación debe ser reflexiva, continua, criteriosa, que incorpore la auto evaluación, favoreciendo el cambio de ideas dedocráticas que acompañarán siempre al alumno.

El examen no es fiable para medir, ya que sólo releva los conocimientos memorizados y reproducidos (éstos se olvidan fácilmente y no provocan el aprendizaje). No recoger juicios sino pensar.

Hay que reformar la evaluación para responder a los principios constructivitas, es decir, tener en cuanta los procesos de aprendizaje.

Hay que reformar la evaluación para evaluar objetivos generales.

Un examen debe incluir la evaluación del alumno dentro del aula y fuera de ella.

Hay que reformar la evaluación con el objetivo de formar alumnos participativos, críticos, creativos, autónomos, favoreciendo situaciones en que tengan esas actitudes de modo habitual.

Concluimos que, Casanova, entiende que debe mejorar la enseñanza-aprendizaje para formar alumnos críticos y autónomos para la sociedad.

5. PRUZZO DE DI PRIEGO –La Evaluación como perspectiva de cambio.

Considera que la evaluación aporta información para comprender una situación y orienta la emisión de juicios y la toma de decisiones. En este sentido todos los autores expuestos aquí van a coincidir con este concepto como elemento de cambio.

Plantea tres tipos de evaluación:

1. Evaluación formativa: es decir, informa sobre el proceso, detecta el error como constructivo.

2. Evaluación desde la enseñanza: es decir, legitima saberes pero construye la realidad articulándola con el proceso de construir significatividad.

3. Evaluación diagnostica: es decir, recoge información antes de iniciar un nuevo aprendizaje.

Por lo tanto, esta planteando una mirada diferente a los conceptos tradicionales.

En cuanto a aprendizaje de conceptos señala que la con la enseñanza de categorías y la formación de conceptos evitan la memorización y la repetición para crear el hábito de asimilación y de construcción de ideas generales.

Propone algunas estrategias: ejemplos basados en casos, imágenes, esquemas, a través de la explicación del docente, de la constractaciòn, en analogías, contarlos en forma narrativa.

6. Edith Litwin - La educación como campo de controversias y paradojas o un nuevo lugar para la buena educación.

Piensa la evaluación en relación a las prácticas docentes y las implicancias en el proceso de aprendizaje.

Sostiene que la evaluación y la reflexión en clase ayudan al razonamiento y a construir significaciones. Juegan un papel importante en el crecimiento: la identidad y la autoestima. Tiene en cuenta que éxitos y fracasos afectan la personalidad y explica el fraude asociado a la evaluación.

Presenta una serie de principios diferentes en relación a la evaluación:

Perspectivista: caminos diferentes para llegar al conocimiento.

Limites: nos especializamos en determinados modos de conocer y las experiencias previas afectan a las personas.

Interactivos: la interacción y el compromiso con el otro impiden separaciones taxativas a la hora de evaluar.

Instrumentista: reconoce la selectividad de la escuela respecto de las necesidades de la sociedad.

Institucional: reconoce a la escuela con sus lógicas y roles diferenciados y propone recuperar el sentido de la enseñanza y abandonar la medición para evaluar.

Identidad y autoestima. Impactan sobre manera en la personalidad del alumno y explica el fraude asociado a la evaluación.

Concluimos que la autora plantea la evaluación como conocimiento que se construye. Construye significados, y para eso el alumno debe estar motivado, interesado.

Otro autor como Santos Guerra plantea la evaluación como morfología, fisiología y las problemáticas que la requieren.

Otras características de la evaluación que recogemos de estos autores son:

Usar el error, no asocia el fracaso a la evaluación Continua Fuente de cambio

Como diagnostica,Articula saberes.








Sileoni: “Todos tienen derecho a poder reconstruir su vida y eso se hace con voluntad política”


El ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, inauguró ayer 13 de junio el III Encuentro Nacional de Capacitación de Formadores de Postítulo: Especialización docente de nivel superior en educación en contextos de encierro.Del Encuentro, que se realizó en el salón Alfredo Bravo del Ministerio y se extenderá hasta mañana miércoles 15, participan la Coordinadora Nacional de la Modalidad Educación en Contextos de Encierro, Isabel Ribet; capacitadores y referentes que concurren por primera vez al encuentro y aquellos que han asistido a otros anteriores.

“Tenemos 11 millones de alumnos y para nosotros todos valen lo mismo, este postítulo sigue profundizando la especialización de los docentes de esta modalidad que cada vez tiene más cuerpo, y objetivos más claros para ir construyéndola entre todos, destacó Sileoni en el panel de apertura del Encuentro. Y agregó: Esta modalidad ha crecido, casi en un 170% en lo últimos años, no es una buena noticia que las cárceles se llenen pero si es una buena noticia que exista una oferta educativa para aquellos que tienen que purgar alguna deuda con la sociedad. Muchos en su oportunidad esperaron un Estado educador, y un Estado de la salud que no les llegó”.

En ese sentido, el titular de la cartera educativa nacional también señaló: “Las biografías no son siempre iguales, si llega el Estado carcelario, punitivo, también junto con el tiene que llegar un Estado que pueda romper el sinsentido de la prisión. Si hay un horizonte que está amenazado de sinsentido, esa es la cárcel y no encuentro diferencias entre lo que debe hacer la educación para los millones de alumnos que están afuera de los muros y para los que están dentro de ellos.

Por último, Sileoni expresó: “es muy similar la tarea de emancipación, la tarea de proponerle a los alumnos una salida hacia el futuro, y no hay que olvidar también que hay una relación clarísima entre clase social y encierro”.

Cambios en el sistema de evaluación de Escuelas Secundaria

Hay una nueva forma de calificación que rige para el segundo trimestre, que ya está en vigencia en todas las escuelas.Los estudiantes secundarios de Entre Ríos deberán ser evaluados, en el segundo trimestre del año escolar bajo un nuevo sistema, distinto de los parámetros conocidos hasta aquí, que entre otros cambios, elimina del sistema de calificación el temido “0”, la nota más baja y de peor consideración.
Eso dice una reglamentación que ya rige en la provincia que, según las autoridades educativas, apunta a garantizar la obligatoriedad del nivel secundario, y a frenar el alto índice de fracaso, que se traduce en repitencia y, el efecto más extremo, el abandono.
Pero plantea también otro escenario: el mecanismo que cada escuela adopte para calificar a sus alumnos deberá ser comunicado por anticipado a padres y alumnos.
En realidad, ya durante la gestión de Celomar Argachá en Educación, en 2000, se aprobó un sistema de calificaciones que prescindía del “0”, pero en la práctica algunos docentes seguían apelando a esa nota. Así, cuando un estudiante entrega el examen sin ninguna respuesta, sólo con su firma, le cabía esa nota. Eso, dicen en Educación, ahora quedará definitivamente superado.

En marcha. El profesor de una asignatura determinada ya no podrá basarse sólo en un elemento único, el examen escrito, u oral, para calificar a un alumno, sino que deberá ahora evaluar todo el proceso a lo largo de un trimestre. Y está obligado a rever contenidos sobre los cuales los alumnos manifiesten alguna dificultad antes de tomar un examen.
El Consejo General de Educación (CGE), a través de la resolución Nº 1.582, creó un nuevo sistema de evaluación de estudiantes secundarios, norma que estableció que los alumnos deben ser calificados en dos grupos: con un nota de 1 a 5, ya no 0, cuando no aprueben; y de 6 a 10, para los que hayan aprobado.
El año escolar en la provincia está dividido en tres trimestres: el primero se inició al comienzo del ciclo lectivo y concluyó el 24 de mayo; el segundo, se extiende del 26 de mayo hasta el 2 de septiembre; y el tercero, desde el 4 de septiembre hasta el fin del ciclo 2011, el 2 de diciembre.
De modo que los cambios ya rigen, y sus resultados habrá que verlos a principios de septiembre, cuando se califique el segundo trimestre.
Así, si al concluir el segundo trimestre, el docente advierte que un alumno o un grupo de alumnos arrastran algunos déficits en torno a su materia, deberá disponer de una semana de “integración de saberes”, según la nueva normativa que rige en Educación, y recién después podrá evaluarlos para ponerles una nota.
Hay un dato clave, la inclusión educativa, que no es otra cosa que una meta que ahora tienen las escuelas por delante, evitar que los estudiantes abandonen el sistema por sucesivos fracasos en los exámenes que los llevan a no promocionar, y repetir el año.
Hay una recomendación que el CGE les hizo a los profesores: deberán pasar de un esquema en el que la evaluación era total responsabilidad del docente, a otro, más “colaborativo”, en el que haya participación del estudiante también, sin quebrar con eso la “asimetría” necesaria profesor-alumno.

Papás a clase. Marcela Mangeón, responsable de la transformación curricular en la escuela secundaria de Entre Ríos, plantea un eje: la necesidad de que el primer día de clase sea el día de clase de los padres. Ese día, asegura, la escuela debe ponerlos al tanto de cuál será el sistema de evaluación que se adoptó, y cómo se aplicará a lo largo del año. De ese modo, cada padre estará al tanto de cómo se manejará la escuela con sus hijos.
Después, Mangeón despeja algunas dudas.
–¿No existe más, entonces, la libretita que tenía cada profesor, y que sacaba cuando era día de tomar una prueba?
–La libretita ya no va más. Ahora, el profesor deberá contar con una carpeta donde conste la evaluación sobre un examen escrito, sobre un examen oral, sobre un proyecto de investigación o sobre un proyecto determinado que se le pidió al alumno. Todo eso va a sumar para que finalmente después se lo califique al alumno. No es solamente una prueba la determinante de la nota.

El fin de las equivalencias
El Consejo Federal de Educación aprobó el denominado plan de orientaciones para la organización pedagógica e institucional de la educación secundaria obligatoria, que Entre Ríos pone en práctica este año, y que apunta a mantener a todos los alumnos adentro del sistema, sin ponerles trabas. Más, cuando se trasladan de una institución a otra. Y para eso elimina de raíz las denominadas equivalencias: las materias que el estudiante debía rendir para compatibilizar el plan de estudio de una escuela y otra. La norma nacional prevé que a los secundarios no se les podrán aplicar sanciones “que atenten contra los derechos de los jóvenes a la educación en los niveles en que la obligatoriedad está establecida por la Ley de Educación Nacional. Si la jurisdicción optara por el cambio de establecimiento como máxima sanción, la misma institución o la autoridad superior deberán garantizar una vacante inmediata al estudiante en otro establecimiento. Se procurará respetar el plan de estudios (o similar, sin que requiera equivalencias) y las condiciones de accesibilidad desde su domicilio”.
Marcela Mangeón, quien está al frente de los cambios en el nivel secundario en el CGE, acuerda con la idea y dice. “Este año se sacan las equivalencias, de modo de garantizar la movilidad de los alumnos. Si se pasa de una escuela a otra, no tendrá que rendir ninguna materia, ni ninguna equivalencia. Esto es así porque el 70% de las horas cátedra que cursa a lo largo de la escuela son de formación general. Esto tiene que ver con la idea de aunar criterios. Lo que se da en Historia, Matemática, Biología en la formación básica es lo mismo para todos los alumnos de la provincia”, señala.

70% de horas es lo que un alumno tendrá, a lo largo de la escuela secundaria, de 1° a 6° años, de formación general en materias como Matemática, Lengua, Historia, Geografía o Biología. En total, 3.800 horas cátedra; el resto, 1.700 horas, serán para las materias específicas de alguna de las seis orientaciones que ahora hay en secundaria: Ciencias Sociales y Humanidades; Ciencias Naturales; Economía y Administración; Comunicación; Artes; y Turismo.

“Encuesta Anónima a adolescentes estudiantes de Ciclo Orientado de Educación Secundaria”


El programa de Prevención de Conductas Adictivas dependiente de la Dirección de Planeamiento del Consejo General de Educación, por intermedio de las Dir. Dptales de Escuelas realizan la “Encuesta Anónima a adolescentes estudiantes de Ciclo Orientado de Educación Secundaria”.en este caso particular ; en la Escuela de Educación Técnica Nº 1 Brig. General Pascual Echagüe, de la Ciudad de Concordia Entre Ríos.

Este programa busca favorecer la creación y articulación de redes en la comunidad educativa para potenciar sus recursos y posibilitar acciones para prevenir el uso indebido de drogas, a través la creación de herramientas y actividades pedagógicas para educadores comprometidos con estilos de vida saludables.

lunes, 6 de junio de 2011

Para sembrar profundas convicciones y autenticas motivaciones en el encuentro educativo de hoy

Prof. Mónica lea Dorfman

Regente Escuela E. Técnica Nº 1 Brigadier General Pascual Echagüe.

He sentido la necesidad y la obligación de decirles a nuestros alumnos que, actualmente, se está respirando un verdadero aire de cambio, de innovación. Y eso tiene mucho que ver con ellos que son los verdaderos protagonistas, y principales. Les cabe esta denominación a aquellos que se animan a “curiosear” más allá de lo que nosotros los docentes les brindamos. Y que a pesar de estar comprometidos con su educación no podríamos repercutir si no tuviéramos la materia prima lista para moldear.

El cambio es real, lo vemos a diario, hasta en las pequeñas cosas, aunque tengamos que hacer campaña todos los días para que los alumnos estudien, se esfuercen, no tiren los papeles al piso ni ensucien los bancos; pequeñas cosas para nosotros, grandes para ellos.

Tienen ganas, tienen respeto por el otro (hay excepciones), y están recuperando valores tan añorados por los que tenemos algunos años más y hemos vivido una etapa de aniquilación, de pisoteo de lo que fuera “humano”, de desidia, de manos duras.

Apelo a la voluntad de mis compañeros para que no bajemos los brazos, nuestros alumnos están respondiendo, y tienen alas, y tienen un tesoro (la juventud); sólo hay que saberlos llevar y depositar en ellos la confianza que necesitan para sentirse motivados, para abrirse caminos y transitar por una senda que los lleve a una meta feliz.


LA EDUCACIÓN EN CONCORDIA Colaboración del profesor Sergio Gómez (escrita en 1981)

La educación primaria

Al promediar el siglo XIX, Concordia tenía dos escuelas para párvulos, una de varones y otra de niñas, en las que se impartía enseñanza primaria elemental. En la década del ‘70 de dicho siglo, la enseñanza primaria, en virtud de la creación de las tres escuelas municipales —Mariano Moreno, Bernardino Rivadavia y Manuel Belgrano— y la Escuela Provincial Graduada Superior Mixta en 1879 —cuya designación de Superior era indicativa de que se impartiría en ella el ciclo primario completo— acusa un notable progreso, posiblemente el más notorio de la centuria. El 29 de octubre de 1898 fue puesta la piedra fundamental del edificio que habría de construirse de inmediato y que en 1910 fuera transferido a la Nación para la Escuela Normal. En tan fausta ocasión, rubricaron el acta fundacional —pergamino que muy bien conservado se encuentra en la Escuela Normal— el gobernador D. Salvador Maciá, el intendente D. David O’Connor, y un centenar de firmas de personalidades locales y de la provincia. No terminó el siglo sin que Concordia recibiera el aporte de la enseñanza privada a través de la Escuela San José de las Hermanas Adoratrices y el de Nuestra Señora de los Ángeles de los Padres Capuchinos.

Las dos primeras décadas del siglo XX fueron de proficuos relieves para la educación en nuestra ciudad. Merced a la Ley Lainez, la Nación concurrió en apoyo en aquellas provincias en que fuera menester, fundando aquí las escuelas Nacional Nº 3 (hoy 53), la Nacional Nº 24 (hoy 55), la Nacional Nº 12 (hoy 54), y la Nacional Nº 39 (hoy 57), todas en 1906, aunque la Nº 24 comenzó a funcionar en 1917.

Por su parte, la Provincia estableció en 1908 la Nº 1 Vélez Sarsfield y la Nº 2 Almafuerte; en 1911, las Nº 9 Juan María Gutiérrez y Nº 10 Benito Garat; y en 1919, la Nº 11 Basavilbaso. En 1922 se trasladó de Carpinchorí a Concordia la Nº 17 Diógenes de Urquiza, y se crearon, ya en nuestra época, la Nº 14 Coronel Navarro (1964) y la muy necesaria de Enseñanza Diferenciada en 1961.

La acción privada se sumó a estos ponderables esfuerzos. Las señoritas de Esteva crearon en 1901 la escuela que hoy dirigen las Madres Escolapias, que recibía nutrido grupo de alumnos y a la que supieron prestigiar en nuestro medio. Recuerdo también la escuela de las señoritas de Clérici, en calles Santiago del Estero (hoy Estrada) y La Rioja, y la de las señoritas de Hernández, en calle 3 de Febrero, donde posteriormente se levantó la residencia del director de la Escuela de Comercio, casi sobre calle Pellegrini.

Dos apuntes más para este capítulo: no podemos olvidar los aportes de las congregaciones religiosas, que tienen escuelas con nutrido alumnado; como tampoco la enseñanza que se imparte en el Regimiento 6 de guarnición en nuestra ciudad, dirigida a soldados analfabetos y semi analfabetos que, por distintas causas, no concurrieron a la escuela siendo niños.

Deserción escolar

Es de notar que las escuelas céntricas no tienen prácticamente alumnos desertores. La deserción comienza en las escuelas periféricas y, así y todo, no es alarmante en nuestro medio. El alimento que se proporciona en las escuelas y el certificado de escolaridad que permite a los padres obtener mejores subsidios familiares en sus empleos, son medidas que atenúan la deserción escolar. Soslayando el tema, lo apuntado nos dice que la deserción es una resultante del drama socio-económico que padece nuestro pueblo y que la causa hay que buscarla y combatirla ahí y no perder tiempo buscando otras raíces que indirectamente incriminan al Maestro, humilde forjador de cerebros de exportación.

La enseñanza secundaria

En las postrimerías del siglo XIX, alrededor de 1890 —según lo ha dado a conocer el inquieto buceador de las cosas nuestras, don Estanislao J. Mouliá— aparecieron los primeros institutos de nivel secundario, el Sarmiento y el Politécnico, en los que desarrollaron su acción dos profesores egresados de la Escuela Normal de Paraná: Francisco Podestá y Avelino Herrera. De cualquier manera, la vida de estos institutos fue efímera y duró mientras sus ilustres propulsores las alentaron. Recién el 16 de junio de 1903, la Nación funda la Escuela Nacional de Comercio, hoy «Gerardo Victorín» en recordación de quien fuera su prestigioso director.

Siete años después, en homenaje al centenario de la Revolución de Mayo, se crea la Escuela Normal Mixta que, a poco de funcionar, estabilizó su cuadro directivo con don Felipe Gardell como director (fundador), Justa Gayoso como vice directora, y don Prudencio G. Migoni como regente del Curso de Aplicación. Merced a este trípode sustentador de la acción educativa de la Escuela Normal, y la magnífica dirección de don Gerardo Victorín en la Escuela de Comercio, Concordia contaba en 1920 con dos establecimientos secundarios que figuraban entre los de mayor prestigio en sus respectivas modalidades en el país. Con motivo de las Bodas de Oro de la Escuela Normal en 1960, concurrió a los actos celebratorios una maestra graduada en la escuela y me exhibió una carta recibida por su padre de la Inspección General de Enseñanza Secundaria, en la que a su solicitud le informaban que, a los efectos de educar a su hija, en Concordia funcionaba una de las mejores escuelas Normales del país (1926).

En 1929 el gobierno de Hipólito Yrigoyen crea en nuestra ciudad la Escuela Industrial de la Nación y designa como director al Dr. Cervantes Beltrán Cabrera. Un año después se crean tres escuelas para adultos, dependientes del Consejo Nacional de Educación, que incluyo en este capítulo porque en ellas se dictaban clases de dactilografía, inglés, estenografía y contabilidad, entre otras destinadas a semi analfabetos, y algunas tan extrañas como «Flores y frutos». Me fue ofrecida y acepté la Dirección de la de varones, que funcionó en la Escuela del Puerto. El profesor Fortunato Montrul fue nombrado en la que funcionó en la de la plaza España, aunque se retiró a poco de instalarse, sucediéndole don Aquiles T. Gimenez. La tercera, de mujeres —que funcionó en la Escuela Normal— tuvo por directora a la prestigiosa María Luisa González Barlett. Lamentablemente, después de la revolución del 6 de septiembre de 1930, el gobierno las cerró.

También de 1930 data el Instituto «Banfield», antecedente directo del Colegio Nacional. Para ese entonces, en toda la provincia existían sólo tres colegios nacionales: el histórico «J. J. de Urquiza» de Concepción del Uruguay, el de Paraná y el de Gualeguaychú. No existía en toda la Mesopotamia ningún instituto privado incorporado a la enseñanza secundaria. Con el profesor Rafael Dikenstein nos propusimos instalar en Concordia un instituto incorporado en el que se impartieran los estudios del bachillerato. El Litoral del 22 de enero de 1930, titulaba un artículo: «A propósito de una buena iniciativa: la base de un Colegio Nacional en Concordia», refiriéndose a nuestra tarea organizativa y de divulgación. Seis días más tarde, en otra nota, señalaba: «El éxito de una iniciativa particular: será inaugurado este año el primer curso del futuro Colegio Nacional de Concordia», y comenzaba el artículo señalando que «los profesores Sergio R. Gómez y Rafael Dikenstein, de cuya iniciativa en el orden educacional hemos dado cuenta, han comenzado a inscribir los primeros alumnos...»

El 1º de febrero, el mismo diario titulaba: «El Colegio Nacional en Concordia» y daba cuenta de la llegada a nuestra ciudad del profesor Juan Vallejos Rivera, director propietario del Instituto Banfield, incorporado al Colegio Nacional B. Mitre de la Capital Federal, que se proponía trasladarlo de Lomas de Zamora, donde funcionaba, a Concordia. Con él llegamos a un acuerdo y terminamos por adquirirle los derechos de incorporación y el material didáctico. El profesor Vallejos nos acompañó en el instituto hasta 1931 y luego terminó por transferirnos todos sus derechos.

He querido aclarar el nombre de nuestro Instituto «Banfield», sin connotaciones de ninguna índole con nuestro medio, por lo menos hasta 1930.

Dos años más tarde, le evidencia del arraigo notable que detentó en nuestro medio, sirvió de estímulo para que los Padres Capuchinos iniciaran cursos secundarios incorporados al Colegio «J.J. de Urquiza» de Concepción del Uruguay, y así nació el Colegio Secundario de Nuestra Señora de los Ángeles.

Los exámenes se rendían ante un tribunal de tres profesores: dos del colegio oficial y el titular de la cátedra del incorporado. En 1935, cuando se suprimió la eximición de exámenes por calificaciones distinguidas en los bimestres en toda la enseñanza secundaria, el «Banfield» obtuvo el 98 por ciento de aprobados en los exámenes finales de diciembre, siendo el segundo en orden de méritos entre todos los colegios oficiales y privados del país.

Estos dos institutos cesaron sus actividades al fundarse el Colegio Nacional «Alejandro Carbó», que se nutrió con el caudal de ambos establecimientos. Su primer rector fue el profesor Enrique Almuni, hasta entonces secretario de la Escuela Normal.

En 1937, el Colegio San José inicia actividades secundarias, incorporando sus cursos a la Escuela Normal de Concordia. Más tarde lo imitan las Madres Escolapias al frente de la Escuela Mitre.

El Colegio Nuestra Señora de los Ángeles crea el Bachillerato Comercial y al abolirse las escuelas normales, durante el gobierno del general Onganía, la Normal de Concordia y las privadas Mitre y San José pasan a ser colegios secundarios de simple enseñanza media, convirtiéndose así la casi totalidad de la enseñanza media del país en una monstruosa antesala de la Universidad.

Más recientemente se han creado bachilleratos altamente modalizados: el bachillerato en Artes Visuales y el Agrotécnico, ambos provinciales, así como el privado Bachillerato Humanista del Obispado de Concordia.

Enseñanza superior y universitaria

De este nivel, el primer antecedente lo constituyó el Curso de Contadores que, de 1928 a 1931 funcionó en la Escuela de Comercio, lo que la transformó en Superior durante ese lapso.

Posteriormente, merced a constantes gestiones de grupos de acción comunitaria, se logró que la Universidad del Litoral fundara una Escuela de Contadores, luego de Ciencias de la Administración. Cuando fueron coronados los esfuerzos de CEPUER (Comisión Estudiantil Pro Universidad de Entre Ríos), con la fundación de la UNER, la facultad fue transferida a esta Universidad.

Agreguemos la Facultad de Ciencias de la Alimentación, a la que considero muy importante por estar enclavada en una provincia con abundante producción de materia prima alimenticia. Por su parte, monseñor Ricardo Rosch, primer obispo de Concordia, fue gestor de brillantes iniciativas, que supo concretar con ese dinamismo que lo caracterizó en vida: el Instituto de Profesorado Concordia, de preparación de profesores de enseñanza media; el Bachillerato Humanista; el Seminario del Obispado, que apuntan un hecho cultural de relevancia en nuestro medio.

En 1971, la Escuela Normal anexó los cursos de Profesores para la Enseñanza Primaria, pasando así a ser Escuela Superior. Por último, la Escuela de Artes Visuales ha creado el Profesorado de Artes Plásticas, convirtiéndose así en un instituto de nivel superior.

La enseñanza técnica y artesanal

Las escuelas nacionales de Educación Técnica Nº 1 «Pascual Echagüe» y Nº 2 «Independencia», así como el Centro de Formación Profesional Nº 1 de Concordia, son los exponentes señeros de esta rama de la enseñanza. Pero hay escuelas artesanales dirigidas por entidades pías que suman su ponderable aporte.

La Escuela de Policía

Desde 1974 funciona la Escuela Profesional de Agentes de Policía «Coronel P. Melitón González», cuyos egresados lo hacen como agentes de policía. Para ingresar se requieren estudios completos de enseñanza primaria.

Otros aportes

El profesor Luis Grandin dirigía el Instituto «Jean D’Arc», que preparaba el ingreso a la Escuela Militar y Naval e impartía los programas secundarios en general y los de equivalencias del Normal o Comercio al Bachillerato. Más recientemente, antes de asumir el Rectorado del Colegio Nacional, el profesor Rafael Dikenstein y su grupo familiar trabajaban en idéntica tarea. Ambos profesores tuvieron muchas satisfacciones en esta labor.

El Instituto Barbayani, que dirigía don Constantino Barbayani, se especializaba en enseñanza comercial: contabilidad, dactilografía, estenografía, etc. Así también la Academia «Arbo» de dactilografía, y la que dirigen actualmente las señoritas Friedrich.

Las colectividades extranjeras han apoyado instituciones de la lengua vernácula. Así la Alianza Francesa, la Cultural Inglesa, la Dante Alighieri, han concurrido con un valioso aporte cultural al medio social.

Los conservatorios musicales constituyeron una muy ponderable contribución a la cultura de Concordia. Estimo que el primer cuarto del siglo XX marcó el apogeo de los mismos, aunque algunos de ellos se incorporaron en la década del 20. En los albores de la última centuria no había familia que se preciara que no tuviera un piano e hijas e hijos que los supieran tocar. Por eso, en las horas del atardecer, el paseante se trasladaba sin dejar de escuchar un piano, ininterrumpidamente, en muchas cuadras.

Las escuelas de danza y los jardines de infantes han venido a llenar otra sentida necesidad en nuestro medio, y su proliferación tan exitosa evidencia esta afirmación.

La Escuela de Enfermeras de la Cruz Roja provee al medio de personal capacitado técnica, intelectual y moralmente.

El apoyo a los estratos sociales de menos recursos tuvo en la señora Ercilia Libarona de Siburo y señorita Ana Popelka, acompañadas de otras damas de acendrado espíritu humanitario, una concreción que Concordia aplaudió: la Casa de la Providencia.

Panorama educativo en 1932

Hace setenta años en Concordia existían escuelas primarias, tres colegios secundarios —Escuela de Comercio, Escuela Normal e Instituto «Banfield»— y una de Artes y Oficios de la Nación. Esto en el orden fiscal.

De las primarias fiscales, sólo la Vélez Sarsfield y el Departamento de Aplicación de la Normal tenían completos los cursos. Las demás escuelas eran elementales; de ahí la puja de parte del alumnado que terminaba éstas, por conseguir asiento para los grados superiores en la Normal y la Vélez Sarsfield. Y no sólo por los alumnos locales sino también los de los pueblos y villas en igualdad de condiciones, pues en ellos por lo general no existían escuelas superiores. Debido a esta presión, en 1920 en el Departamento de Aplicación se desdobló quinto grado, creándose una segunda división, de la que fue maestra Luisa Llambías de Volpe.

En la Escuela de Comercio, el prestigio de don Gerardo Victorín logró que se convalidara lo que se llamó Curso Preparatorio. En un año se impartía a los alumnos con 4º grado aprobado, una enseñanza centrada en las llamadas materias fundamentales: Matemáticas, Castellano, Historia y Geografía. La aprobación del curso reportaba un certificado de validez completa de primaria, que le permitía el ingreso a primer año de secundaria. Luego se admitió el examen libre del Curso Preparatorio. Muchos alumnos bien dotados, en dos meses —enero y febrero— preparaban los programas y rendían con éxito en marzo, ingresando así a primer año.

La Escuela de Comercio también tuvo un Curso Nocturno llamado «vocacional». Aunque la enseñanza era en general de nivel primario, sus profesores eran rentados según se hacía en el secundario. Estos cursos se transformaron en un curso orgánico de seis años en que se imparten las asignaturas del ciclo completo de los cinco años de la diurna.