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miércoles, 4 de julio de 2012

Día Internacional de las Cooperativas




El primer sábado del mes de julio de cada año se celebra el día internacional del cooperativismo. En 1923 el Comité Ejecutivo de la Alianza Cooperativa Internacional, fundada en 1895 en Londres, Inglaterra, recomendó conmemorar un día internaiconal del cooperativismo. En 1992 la Asamblea General de las Naciones Unidas, en consonancia con esa institución proclamó la necesidad de realizar un día internacional de las cooperativas a partir del año 1995 en conmemoración del centenario de la fundación de la ACI ( Alianza Cooperativa Internacional, grupo que reúne unas 100 organizaciones cooperativas), que cuenta con más de setecientas cooperativas miembro provenientes de más de cien países.

El día Internacional de las cooperativas implica el reconocimiento a esas entidades como un factor indispensable para el desarrollo económico y social de los estados. El cooperativismo halla sus orígenes recientes en 1844 cuando un grupo de obreros ingleses reunió sus intereses en forma legal (el primer almacén cooperativo en Rochdale), con autoimposición de reglas basadas en la solidaridad.

Un cooperativa es un medio de colaboración mutua, una asociación voluntaria de personas y no de capitales con personería jurídica y responsabilidad limitada cuyo objetivo principal es el servicio hacia el socio y no el lucro aunque propende a la generación de beneficios para todos. Un ejemplo histórico es el de las cooperativas agrarias.

El día internacional del cooperativismo es el día de la hermandad, de la igualdad y de la equidad. El cooperativismo es una ideología, una forma de vida, no una manera de obtener ganancias especulativamente (esta es la diferencia fundamental con otro tipo de sociedades). El día internacional del cooperativismo es también el día de sus principios regentes: la adhesión voluntaria y abierta, gestión democrática, participación económica de los socios, autonomía, independencia, educación, fomación, información, cooperación intercooperativas e interés por la comunidad en general. Estos ideales de paz y unidad se plasman en su bandera color arco iris en bandas horizontales que simbolizan su carácter universal y pluralista. El rojo relativo al amor entre las personas y el fuego vital; el naranja de un amanecer; amarillo por el sol y el calor que también brinda el cooperativismo a las personas; el verde de esperanza; el azul celeste es la ilusión, pieza elemental del cooperativismo que con cada nueva empresa la lleva inserta; el azul marino es la representación del valor de los cooperativistas; el violeta simboliza la humildad. Lo mismo sucede con el emblema: el árbol de pino símbolo de vida, de inmortalidad y de fecundidad traducidos en perennnidad, perseverancia y solidaridad, nortes del cooperativismo. Los dos pinos unidos representan la hermandad dentro de un círculo de eternidad. El día internacional del cooperativismo es el día de la lucha contra la pobreza dado que estas entidades son una herramienta fundamental contra ella.

El día internacional de las cooperativas es el día de la democracia, pues es el principio esencial de esta práctica. Cada socio tiene un voto igualitario dentro de la organización cualquiera sea el número de acciones cooperativas que posea; los asuntos de deciden en conjunto y eligen libremente entre ellos a quienes dirijan la entidad.

En América este principio tuvo acogida legal; en Argentina en la ley 20337, en Brasil la ley 5764, en Paraguay la ley 349, en Uruguay la ley 10761, en Chile la ley de cooperativas, etc. A nivel supranacional se ha propuesto la Ley Marco para las Cooperativas de America Latina, producto de tres congresos continentales de derecho cooperativo, muchas jornadas y seminarios convocados por la Organización de las Cooperativas de América (OCA). El día internacional del cooperativismo es el día del reconocimiento de estas sociedades como piezas elementales del andamiaje mundial de lucha contra la pobreza y la marginación.

“Un Modelo basado en las personas” La “persona” como eje fundamental del funcionamiento organizacional.Se dice que el Modelo de Gestión Cooperativo es un “Modelo basado en las personas”, porque promueve la participación de todos los asociados en la definición del proyecto económico - social, la implicación en su puesta en marcha y la responsabilidad sobre sus resultados.

El mismo considera a la persona como el eje fundamental del funcionamiento organizacional, lo que representa un cambio rotundo respecto del modelo basado en el viejo paradigma, trasladando el poder al colectivo e incorporando a las personas en la gestión de las empresas. El modelo busca maximizar la integración del trabajador en el proyecto empresarial y social, dotando a la persona de significado, de decisión y acción, extendiendo su ámbito de participación hacia el trabajo, la gestión, el capital y los excedentes.

Este conjunto de Personas en Cooperación debe sostenerse mediante un Proyecto Compartido (Visión, Misión y plan estratégico) que los contenga y, a la vez, potencie el deseo de aportar sus conocimientos y capacidades en pos del desarrollo y crecimiento de la cooperativa.

Para ello es necesario que la misión y el diseño de la razón de ser de la empresa sean objeto permanente de foros abiertos a todos los agentes de la misma. Estos foros (Reuniones informativas, plenarios, Asambleas extraordinarias, etc.) son básicos para crear los vectores esenciales que componen la visión de la empresa, para alcanzar compromisos proactivos en su despliegue y para ir construyendo un conjunto de valores y sistemas de comportamiento que garantizan la libertad y dignidad de las personas. Estos foros se deben mantener vivos, recreando, enriqueciendo y modificando el proyecto empresarial.

Una vez consensuado éste, el modelo propone su implementación mediante la autogestión, la participación activa, el liderazgo, la transparencia, la información y la comunicación permanente. Teniendo en cuenta las condiciones actuales en las que la cooperativa se constituye en un proyecto en medio de una compleja tempestad de variables, quien está más cerca del campo de cultivo de todas esas señales débiles y de la emergencia de problemas impredecibles, es quien se encuentra en mejor posición para impulsar cambios y lanzar estrategias emergentes. Es allí donde la autogestión se torna fundamental a la hora de acelerar el proceso de toma de decisiones y la capacidad de respuesta de la cooperativa ante los cambios y requerimientos del contexto

Es por ello que el modelo promueve estructuras organizacionales más horizontales, más planas, en las cuales las jerarquías tradicionales son suplantadas por unidades autoorganizadas con sentido, propietarias de procesos lo más completos posibles y con condiciones que permiten su autogestión a partir del ejercicio del liderazgo compartido y participativo.

En la Ley de Educación Nacional Nº 26.206 , expresa en su artículo 90 que “El Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología promoverá, a través del Consejo Federal de Educación, la incorporación de los principios y valores del Cooperativismo y del Mutualismo en los procesos de enseñanza-aprendizaje y la capacitación docente correspondiente, en concordancia con los principios y valores establecidos en la Ley Nº 16.583 y sus reglamentaciones. Asimismo, se promoverá el Cooperativismo y el mutualismo escolar”. Además de esta referencia explícita a la enseñanza del cooperativismo y mutualismo, la misma Ley nº 26.206 establece en su art. 11 los fines y objetivos de la política educativa nacional, los cuales se encuentran en profunda consonancia con los valores y principios propios de la cooperación y la mutualidad, a saber: participación, libertad, solidaridad, respeto por lo derechos humanos, responsabilidad, honestidad, entre otros., al expresar la necesidad de “la incorporación de los principios y valores del Cooperativismo y del Mutualismo en los procesos de enseñanza-aprendizaje y la capacitación docente.

El año 2012 tiene la particularidad de haber sido establecido por Naciones Unidas como Año Internacional de las Cooperativas.



martes, 14 de junio de 2011

Para diseñar criterios de evaluación (Sustento Teórico)

Dice el diccionario que evaluar es estimar, apreciar el valor de las cosas no materiales.

Es un término semánticamente muy complejo que precisa ser utilizado con cautela.

Tyler (1959) la definió como “el proceso que tiene por objeto determinar en qué medida se han logrado unos objetivos previamente establecidos, lo cual supone un juicio de valor sobre la información recogida, que se emite al contrastar esta información con los objetivos previamente establecidos en términos de conductas, que el alumno debe exhibir para probar su adquisición”.

Para Cronbach (1963) la evaluación es “la recopilación” y uso de la información para la toma de decisiones”, y para Scriven supone el “proceso por el cual estimamos el mérito o el valor de aquello que se evalúa”

Stufflebeam (1971) la define como “el proceso de diseñar, obtener y proporcionar información útil para juzgar alternativas de decisión”. Es un proceso compuesto de diversas fases o etapas, todas aquellas estrechamente interrelacionadas.

Entendemos que la evaluación debe ser comparativa antes de que empiece el proceso, o antes de suscribirse a un servicio; no comparativa durante el proceso (para que permita concentrarse en lo que resulte mejor para el desarrollo del servicio), y periódicamente comparativa después del proceso y/o la utilización continuada, para que el camino quede abierto ante posible mayores avances.

Cabrera (1987) propone la siguiente definición: “la evaluación educativa es el proceso sistemático de obtener información para describir, sea algún elemento, sea el proceso, sean los resultados educativos, con objeto de emitir un juicio sobre los mismos, según su adecuación a unos criterios previamente establecidos y todos ellos en orden a servir de base para una eventual decisión educativa”.

La evaluación educativa tiene carácter formativo y es un proceso continuo de operaciones subjetivo- objetivas, que consiste en atribuir, recoger y reunir datos significativos, para emitir un juicio de valor fiable, válido y veraz, sobre la calidad de un objeto o sobre la superación de un meta, en un contexto específico, para perfeccionarlo, optimizarlo y desarrollarlo.

Para poder evaluar es preciso es preciso que previamente de fije la meta o se describan los criterios de calidad.

El concepto profesional y científico de evaluación educativa es relativamente reciente y está determinado por:

-La concepción que se tenga de la educación.

-La forma en que se realiza el proceso educativo.

Por otra parte, la evaluación puede entenderse como:

-Técnica de recogida de datos.

-Técnica de valoración de los resultados.

- Ambas cosas a la vez.

-Técnica que se emplea en cualquier momento del proceso instructivo.

La evaluación no es un complemento más del proceso educativo, sino una parte intrínseca de acción desde cualquier perspectiva o nivel en que se aplique.

Evaluar no es medir, no es comparar directamente una magnitud con otra de su misma especie tomada como unidad para conocer se extensión o cantidad, sino que es un proceso que por la complejidad se sus factores exige tener en cuenta diversos referentes.

La evaluación supone múltiples dimensiones, debe emplear múltiples perspectivas, introducir múltiples niveles de valoración y utilizar múltiples métodos.

La evaluación afecta al elemento que se pretende evaluar en un proceso de retroalimentación, y debe hacerse sobre lo que tiene interés y sentido.

He aquí algunas características de evaluación según diferentes autores

1. Jaime Jorba y Neus Sanmarti – La evaluación como eje vertebrador del dispositivo pedagógico.

Plantean la función pedagógica de la evaluación como formativa. Muestra el currículo oculto Qué se evalúa. No todo es cambio: debe tener estrategias acordes a la diversidad que regulen, autorregulen y socialicen.

Sostienen que el alumno va reestructurando sus conocimientos a partir de las actividades que realiza.

Los autores mencionados sostienen que la evaluación de los aprendizajes es de carácter social de selección, clasificación, orientación del alumnado (quienes adquieren los aprendizajes que la sociedad les exige) y que los aprendizajes son de carácter pedagógico de regulación del proceso, aporta información para mejorar la calidad de la educación.

2. Álvarez- Mendez – La evaluación como actividad crítica del aprendizaje.

Distingue fuertemente la evaluación como actividad crítica de formación de la evaluación sumativa. La evaluación construye conocimiento siendo parte – la evaluación- del proceso educativo. Desde esta perspectiva, el alumno, debe aprender a organizar la información con actitud crítica.

El aula debe convertirse en una espacio de encuentro y no lugar de acumulación de información para un examen. Cuando el aula se convierte un espacio para acumular información para luego ser examinados surgen en los alumnos actitudes como miedo, mentir, copiar, bloqueos emocionales, etc.

Por lo tanto, el autor, considera la evaluación como formativa en tanto debe ayudar a crecer y a desarrollarse, se debe aportar al cooperativismo y las relaciones interpersonales. Hay que recobrar el valor de las relaciones interpersonales para que ayude a corregir, enriqueciendo y mejorando para afrontar situaciones nuevas con modificaciones constantes, o sea, tiene que ayudar a aprender mejor al alumno. Evitar el suspenso, el fracaso.

Por eso el profesor debe ser un crítico y no un simple calificador. Será responsable de crear un clima favorable (no de temor –con el temor no se educa) Hay que separar error/corrección de nota/calificación. Debe enseñar lo que merece ser aprendido, lo que tiene sentido.

Este enfoque de la evaluación como actividad crítica del aprendizaje si no ayuda a aprender mejor mas vale no practicarla.

3. Susana Celman – La evaluación como herramienta de conocimiento.

Se pregunta si la evaluación se puede mejorar y transformar en herramienta de conocimiento. Mejora cuando integra un proceso más amplio: ¿qué enseño? ¿Cómo enseño? ¿Cómo? ¿Cuándo? Por lo tanto entiende la evaluación como herramienta de conocimiento.

Celman dice que no se recoge informes simplemente. Se trata de una interpretación de juicio, que mientras se aprende se discierne.

La evaluación será fuente de conocimiento y de mejora educativa si se organiza en continuidad. Luego, considera la evaluación como proceso. No como apéndice de la enseñanza ni del aprendizaje.

4. María Antonia Casanova – Reformar la educación para reformar la enseñanza.

Propone una mirada diferente acerca de la evaluación. Dice que hay que reformar la educación para reformar la enseñanza-aprendizaje.

Por lo tanto:

La evaluación como imprescindible para mejorar la enseñanza-aprendizaje decisiva para que el ciudadano del futuro se prepare para un mundo que desconoce.

El sistema educativo debe ser coherente con los fines de la sociedad de proponer los medios para lograr una sociedad mejor. Incluso para mejorar las instituciones y la sociedad misma.

El sistema educativo debiera tener como objetivo el desarrollo armónico e integral del alumno, para permitirle insertarse en la sociedad

Educar entendido como forma de crear actitudes y formas de pensar congruentes; la institución escolar debe mostrar una práctica semejante a lo que pretende desarrollar en el alumno.

La Evaluación debe estar embaída de los valores que pretende desarrollar.

Si las prácticas son fragmentarias sobreviene el desinterés, y la especulación de los alumnos.

Una evaluación debe ser reflexiva, continua, criteriosa, que incorpore la auto evaluación, favoreciendo el cambio de ideas dedocráticas que acompañarán siempre al alumno.

El examen no es fiable para medir, ya que sólo releva los conocimientos memorizados y reproducidos (éstos se olvidan fácilmente y no provocan el aprendizaje). No recoger juicios sino pensar.

Hay que reformar la evaluación para responder a los principios constructivitas, es decir, tener en cuanta los procesos de aprendizaje.

Hay que reformar la evaluación para evaluar objetivos generales.

Un examen debe incluir la evaluación del alumno dentro del aula y fuera de ella.

Hay que reformar la evaluación con el objetivo de formar alumnos participativos, críticos, creativos, autónomos, favoreciendo situaciones en que tengan esas actitudes de modo habitual.

Concluimos que, Casanova, entiende que debe mejorar la enseñanza-aprendizaje para formar alumnos críticos y autónomos para la sociedad.

5. PRUZZO DE DI PRIEGO –La Evaluación como perspectiva de cambio.

Considera que la evaluación aporta información para comprender una situación y orienta la emisión de juicios y la toma de decisiones. En este sentido todos los autores expuestos aquí van a coincidir con este concepto como elemento de cambio.

Plantea tres tipos de evaluación:

1. Evaluación formativa: es decir, informa sobre el proceso, detecta el error como constructivo.

2. Evaluación desde la enseñanza: es decir, legitima saberes pero construye la realidad articulándola con el proceso de construir significatividad.

3. Evaluación diagnostica: es decir, recoge información antes de iniciar un nuevo aprendizaje.

Por lo tanto, esta planteando una mirada diferente a los conceptos tradicionales.

En cuanto a aprendizaje de conceptos señala que la con la enseñanza de categorías y la formación de conceptos evitan la memorización y la repetición para crear el hábito de asimilación y de construcción de ideas generales.

Propone algunas estrategias: ejemplos basados en casos, imágenes, esquemas, a través de la explicación del docente, de la constractaciòn, en analogías, contarlos en forma narrativa.

6. Edith Litwin - La educación como campo de controversias y paradojas o un nuevo lugar para la buena educación.

Piensa la evaluación en relación a las prácticas docentes y las implicancias en el proceso de aprendizaje.

Sostiene que la evaluación y la reflexión en clase ayudan al razonamiento y a construir significaciones. Juegan un papel importante en el crecimiento: la identidad y la autoestima. Tiene en cuenta que éxitos y fracasos afectan la personalidad y explica el fraude asociado a la evaluación.

Presenta una serie de principios diferentes en relación a la evaluación:

Perspectivista: caminos diferentes para llegar al conocimiento.

Limites: nos especializamos en determinados modos de conocer y las experiencias previas afectan a las personas.

Interactivos: la interacción y el compromiso con el otro impiden separaciones taxativas a la hora de evaluar.

Instrumentista: reconoce la selectividad de la escuela respecto de las necesidades de la sociedad.

Institucional: reconoce a la escuela con sus lógicas y roles diferenciados y propone recuperar el sentido de la enseñanza y abandonar la medición para evaluar.

Identidad y autoestima. Impactan sobre manera en la personalidad del alumno y explica el fraude asociado a la evaluación.

Concluimos que la autora plantea la evaluación como conocimiento que se construye. Construye significados, y para eso el alumno debe estar motivado, interesado.

Otro autor como Santos Guerra plantea la evaluación como morfología, fisiología y las problemáticas que la requieren.

Otras características de la evaluación que recogemos de estos autores son:

Usar el error, no asocia el fracaso a la evaluación Continua Fuente de cambio

Como diagnostica,Articula saberes.








viernes, 15 de abril de 2011

El pizarrón como Recurso Didáctico







Alumno Hugo del curso 502, E.E. Técnica Nº 1 de Concordia ,Entre Ríos, en la Asignatura Mecánica Técnica realizando el encuentro de tres móviles con (MRU) en forma Gráfica en el Pizarrón.


Los que hemos tenido la suerte de asistir a la escuela lo recordaremos siempre. Al frente, el primer día de clases, limpio y recién pintado,

después grisáceo, lleno de signos, esperando una buena borrada, pero siempre dispuesto a retener las letras, números y dibujos de quien quiera escribir en él.

Existen varios tipos de pizarrón: portátil, movible, de pared y hasta enrollable. Actualmente los hay elegantes de material plástico que requieren para escribir plumones de colores, lo cual ayuda a los maestros para no tragar tanto polvillo del gis, pero que manchan los dedos e incluso emanan un tufillo químico; éstos tienen la ventaja de resaltar con sus vivos colores los puntos importantes de la lección el día. Últimamente la técnica está ofreciendo pizarrones electrónicos muy sofisticados que están conectados a las computadoras.

Podríamos suponer que en vacaciones los pizarrones “se aburren un poco”, pero en cuanto empiezan las clases resurgen siempre con la fecha diaria y los temas que el maestro transmite a través de su voz y, claro, por su conducto; sobre todo cuando escribe cosas que interesan a los alumnos y todas las miradas convergen en él.

A muchos niños les gusta pasar orgullosos al frente porque saben las lecciones, mientras que para otros, más tímidos o que no hicieron la tarea, pasar al pizarrón es una suerte de tortura. Pero a todos les encanta dibujar, jugar y dibujar en él; incluso para alguno es una manera de acceder al terreno “honroso” propio del maestro, tal vez porque ya desde esta edad se incuba la vocación de quien disfruta enseñando.

El caso es que ni los cambios educativos ni la tecnología actual han logrado suplir este valioso recurso, utilizado prácticamente en todos los países del mundo, e insustituible para transmitir conocimientos. No importa de qué material sea el pizarrón: incluso si únicamente es una pared pintada de negro, él es protagonista y herramienta básica del proceso de enseñanza-aprendizaje.

viernes, 3 de diciembre de 2010

miércoles, 15 de septiembre de 2010

El desafío de estudiar en un ámbito rural













La escasez de establecimientos, la pobreza, la necesidad de trabajar en el campo y las distancias contribuyen a que un gran porcentaje de los alumnos que concluyen la primaria en zonas aisladas no continúen sus estudios secundarios.
Chicos que tienen que caminar o recorrer en bicicleta hasta 15 kilómetros para poder llegar a la escuela más cercana -con inviernos que les penetran el poco abrigo que tienen- o que directamente se ven obligados a mudarse al pueblo para no tener que desertar. Chicos que se cargan al hombro la economía familiar y tienen que colaborar con lo que haga falta para el sostenimiento de la casa, que ni siquiera tienen lo suficiente para pagar el colectivo para ir a estudiar o que no soportan el choque cultural del campo a la urbanización.
Estos son algunos de los motivos que impiden que los jóvenes de zonas rurales -esto quiere decir, localidades de hasta 2000 habitantes- puedan acceder a una educación secundaria y obtener las herramientas necesarias para insertarse en un mundo laboral que cada vez los expulsa con más fuerza.
Según información del Ministerio de Educación de la Nación, la educación rural reúne cerca de 39% de los establecimientos a nivel nacional, donde asisten 981.448 alumnos.
15 de 17 - En el Instituto Margarita Maguirre en Santa Lucía, San Pedro, Pcia. de Buenos Aires los alumnos son trasladados en tractor para realizar los trabajos prácticos en el campo -
Además de la gran disparidad regional en la oferta de educación rural (mientras en el norte del país 21% de los alumnos asiste a escuelas rurales; en la región de Cuyo, 16%; en la región patagónica, 9%, y en la región pampeana, 6%) también se distribuye de modo desigual por nivel educativo: en la primaria la matrícula rural representa 13% del total, en el nivel inicial es 10% y en el secundario 7%, lo cual refleja la deficiencia relativa en la oferta de estos últimos dos niveles.
"Se estima que dentro de tres o cuatro años el 94% de la población total del país será urbana. Las razones son variadas, pero de lo que no existen dudas es de que ante la falta de oportunidades para el desarrollo en las comunidades o pequeños pueblos rurales, miles de jóvenes se ven obligados a emigrar a las ciudades o sus alrededores. Su falta de educación y formación automáticamente los excluye del mundo laboral", explica Patricio Sutton, director ejecutivo de Red Comunidades Rurales.
En cuanto a la oferta educativa existen sólo 4800 escuelas rurales secundarias contra 11.726 escuelas rurales primarias, anulando la posibilidad de que todos los chicos que egresan puedan continuar estudiando.
"El campo genera cada vez menos oportunidades", afirma Pablo Recuero, vicerrector del Instituto Agrotécnico Margarita O´Farell de Maguirre de Santa Lucía, en el partido de San Pedro, provincia de Buenos Aires. Esta afirmación contrasta con el hecho de que mientras la cadena de valor que genera el sector agropecuario representa alrededor del 40% del PBI nacional, sólo un 0,2% del presupuesto educativo nacional se destina a la mejora del nivel secundario rural.
Estas cifras ponen de manifiesto la laberíntica tarea que Recuero - y el resto de los maestros rurales - tiene en sus manos: darle a chicos de 13 a 18 años los conocimientos teóricos y las herramientas prácticas necesarias para poder construir un futuro mejor, sin tener que irse del pueblo.
A pesar de su esfuerzo, Recuero todavía no consigue salir airoso en esa tarea. ¿Por qué? "Porque al promoverlos a que sigan creciendo los echamos del pueblo. Los chicos que se van para recibirse de veterinarios o agrónomos no regresan porque no tienen campo de acción", agrega Recuero.

El nivel secundario del instituto - con orientación en ciencias naturales y producción agropecuaria - recibe alumnos de las localidades ubicadas en un radio de 150 kilómetros a la redonda. Por la mañana se desarrollan las actividades áulicas de secundaria, juntamente con las prácticas de carácter agrotécnico, en el predio preparado para este fin. Allí, los 103 jóvenes aprenden huerta, avicultura de pollos parrilleros y ponedoras, vivero, producción de cerdos y monte frutal, todo en pequeña escala. También desarrollan algunas tareas de agricultura extensiva y tienen convenios con productores para hacer pasantías.
Para poder alojar a los chicos de zonas más alejadas, hace dos años reabrieron su internado que permite que 10 chicos de Ramallo, San Nicolás, Rosario y San Pedro puedan vivir de lunes a viernes y seguir con sus estudios. Este es el caso de Maruel, de 18 años y oriundo de San Nicolás, que si bien se acostumbró a compartir un cuarto con todos los demás chicos, cuenta que los roces son inevitables. "En mi pueblo hay secundarias, pero no están especializadas en agronomía y yo quería eso. Estoy contento con lo que aprendo y los fines de semana vuelvo a ver a mi familia", cuenta Maruel, apasionado por la agricultura, que quiere seguir estudiando para llegar a ser ingeniero agrónomo en Zavalla, Santa Fe. "Es una de las facultades que más cerca me queda porque si no me tengo que ir hasta La Plata", explica este chico de sonrisa franca y mirada segura, que tuvo que acostumbrarse a la fuerza a vivir lejos de los suyos.
"Hay mucha deserción escolar en primaria, sobre todo en las mujeres. Eso se traduce en un altísimo grado de madres precoces, sin primaria completa. El problema es cuando el chico empieza a repetir porque termina dejando y también hay muchos otros que tienen que salir a changar o juntar fruta", cuenta Elsa Fente, directora del nivel secundario.
Según un estudio realizado por la Red Comunidades Rurales, generalmente existe una gran distancia entre las escuelas rurales de primaria y secundaria: en promedio en las cinco regiones, 26 kilómetros separan a unas de otras, llegando a un promedio de 37 kilómetros en la Patagonia y casos extremos donde los alumnos deben trasladarse más de 200.
Eugenia padece en carne propia esta realidad. Vive en Doyle, en una zona de campos, que todavía no vio nacer su primera escuela secundaria. Por eso, con sus 17 años tiene que viajar todos los días en colectivo a Santa Lucía para poder cursar 6° año. "Mi hermano más grande trabaja con mi papá en el campo y la más grande estudia Agronomía en la UBA. Yo quiero estudiar para maestra jardinera en San Pedro así me puedo quedar en el pueblo", dice Eugenia, a la vez que confiesa su poca fascinación por meter las manos en la tierra.
Julieta, en cambio, es de Santa Lucía y tiene el privilegio de haber podido cursar desde jardín de infantes hasta 6° año en la misma escuela. Con 19 años y a unos meses de terminar sus estudios, todavía no tiene bien en claro para dónde va a rumbear porque no se quiere ir muy lejos. "Si en 2011 abren la carrera terciaria de Producción Agropecuaria en San Pedro la quiero hacer porque sólo tengo una hora de viaje. Y a la vez me gustaría trabajar en algo relacionado con lo agropecuario, hacer una pasantía para poder ir probando otras opciones laborales", explica, con muchas ganas de aprender, pero con pocas opciones disponibles.
"Cerca del 40% de los chicos de ámbitos rurales no tiene acceso a una educación secundaria aunque es obligatoria. Ya dejó de ser un problema de la familia que tiene que mandar al chico a la escuela para pasar a ser un deber del Estado encontrar la manera de brindar a todos los chicos la oportunidad de estudiar", reclaman Juan Carlos Bregy, director ejecutivo de la Federación de Institutos Agrotécnicos Privados.

El relevamiento de la Red Comunidades Rurales también arrojó otro dato preocupante: el 88% de los referentes locales manifestó que no existían oportunidades de formación laboral para los jóvenes de ámbitos rurales. Cuando se investigó sobre cuáles se consideraban las áreas de utilidad para su formación laboral se produjo un consenso en las áreas consideradas prioritarias. En primer lugar se mencionaron talleres de oficios en centros comunitarios. Luego se refirieron a escuelas agrotécnicas y en tercer lugar, a las escuelas técnicas.
Salvo contadas excepciones, la educación primaria en el ámbito rural es de peor calidad que la existente en las ciudades. De hecho, no es raro que una escuela rural tenga menos horas de clase, no tenga la infraestructura adecuada y varios grados compartan el aula y el docente. "La falta de atención médica, de movilidad o las interrupciones por aislamiento (lluvias, nevadas, etcétera), los conflictos gremiales, las ausencias de los docentes por trámites que deben realizar, la falta de comunicación y el analfabetismo digital son factores que marcan con claridad una gran brecha. Este contexto genera que los chicos lleguen al secundario con un nivel que suele ser notablemente más bajo que en las ciudades", se queja Sutton.
A pesar de este diagnóstico, las escuelas secundarias intentan por medio de diferentes propuestas educativas, que suelen incluir experiencias de trabajo agrícola a partir de actividades realizadas en huertas, invernaderos o granjas en la propia escuela. El mencionado relevamiento comprobó que el 61% de las escuelas cuenta con al menos una de estas instalaciones. Lo producido se utiliza mayormente para consumo escolar, aunque en algunos colegios se vende y, en menor medida, en otros se reparte a las familias, se utiliza con fines pedagógicos o se dona.
El mercado laboral en el ámbito rural requiere de una formación específica y la educación formal muchas veces resulta insuficiente para preparar a los jóvenes. Entonces, ¿cuáles son las oportunidades reales que tienen los alumnos recibidos de las escuelas secundarias rurales de trabajar en sus comunidades?
"En el caso de las escuelas de educación técnica y agropecuaria hay muchos casos donde el mundo laboral alberga a los estudiantes recién egresados dada la formación específica que reciben relacionada con las actividades que se desarrollan en la zona. Hay escuelas que tienen al 100% de sus egresados con trabajo o estudio asegurado mucho antes de terminar de cursar. Hay otras donde la formación de las escuelas no está emparejada con la tecnificación del agro o donde se han dado cambios de actividad (agricultura por ganadería), y no siempre las escuelas técnicas y agropecuarias han acompañando dichos procesos, actualizando sus planes de estudio y prácticas. Entonces las capacidades adquiridas no sirven para insertarse en el ámbito laboral local", dice Luis Vedoya, coordinador de EduCrea.
Julián es uno de los tantos adolescentes que tiene que modificar su presente para poder ver florecer su futuro. Vivía con su familia en Merlo y para poder seguir la secundaria en el Centro de Formación Rural El Tejado, en General Rodríguez, todos se mudaron a Francisco Alvarez, en Moreno.
Hoy, con 13 y ya cursando su 2° año viaja todos los días 20 minutos en colectivo para llegar a esta institución a la que asisten 111 alumnos de 11 a 18 años.
"A mí siempre me gustó el campo, más que nada los caballos. El hijo de un amigo de mi papá venía acá y lo vinimos a conocer", dice este joven que en un futuro quiere ser ingeniero agrónomo y trabajar en el campo. Y agrega: "Lo que más disfruto es estar con los animales. Darles de comer a los conejos o cuidar a las ovejas".
El Centro de Formación Rural (CFR) El Tejado pertenece a la Fundación Marzano, que nació en 1974 copiando el modelo de las escuelas de la familia agrícola (EFA) francesas, por la preocupación de los productores agropecuarios que querían que sus hijos estudiaran sin tener que abandonar el campo.
"Las 3 patas de las EFA son la responsabilidad de la familia en la educación de sus hijos, la alternancia y el impulso del desarrollo local de la comunidad en la que están insertas. Están orientadas a la formación de los hijos de los peones rurales, a diferencia de las agrotécnicas que buscan formar técnicos medios. Su lema es La vida enseña y educa. Los chicos permanecen dos semanas en la escuela y otras dos en sus casas, buscando armonizar la enseñanza áulica con la enseñanza de la vida y vincularla al trabajo", explica Jorge Pereda, uno de los impulsores de esta metodología en el país.
Al ingresar al predio de 25 hectáreas del CFR El Tejado, cada alumno saluda con un buen día y una sonrisa para luego continuar con sus tareas productivas en la sala de quesos, el vivero, la huerta, el gallinero, la forestación, los conejos y el rodeo de terneras.
"La matrícula está poco más urbanizada porque estamos dejando la alternancia. Los chicos de 1° y 2° año tienen un período escolar de 2 semanas de 8.30 a 17.30 en la escuela y otras dos semanas de período familiar en la que vienen sólo medio día y el resto, hacen las tareas escolares en sus casas. Los chicos de 4°, 5° y 6° hacen pasantías y prácticas profesionales en campos y empresas de la zona", explica Sergio Debandi, director del CFR.
Los alumnos son de pueblos como Capilla del Señor, Marcos Paz, Las Heras, General Rodríguez o Luján. "El éxodo rural es un hecho. Nosotros estamos consiguiendo que los chicos se queden en el medio rural que no es lo mismo que sean productores agropecuarios. Tratamos de generar mentalidades que se sientan cómodas de trabajar en el medio rural. Cuando terminan la mayoría se queda trabajando en las empresas en las que hicieron su pasantía o siguen una carrera terciaria o universitaria. En vez de partir de los libros partimos de la realidad en la que viven los chicos, y en función a eso vamos desarrollando sus conocimientos", agrega Debandi.
José Ignacio vive en un haras en Plomer y es el más grande de sus hermanos. Tiene 13 y para poder llegar a este centro lo traen sus padres, se toma un remise o lo lleva el director. "De chico lo ayudaba a mi papá en el haras, pero ahora se me complica porque nos mandan mucha tarea", dice José Ignacio, que eligió esta escuela porque su idea es ser ingeniero agrónomo.
"Lo que más me gusta es ocuparme de las gallinas porque requieren mucha atención. Hay que limpiarlas y cambiarles las camas, o también me entretengo con el vivero haciendo el invernáculo", agrega entusiasmado José Ignacio.
Como muchos de los alumnos del CFR cuando terminaban no sabían si seguir otros estudios o empezar a trabajar, desde la Fundación Marzano decidieron ir más allá y fundar un Instituto Terciario de Educación Rural (ITER) El Tejado, que dura 3 años, y pone el foco en la alternancia y las pasantías. Hoy cuenta con 40 alumnos de Rufino, Saladillo, Villegas, Santa Fe, Rosario que duermen en el instituto durante dos semanas y el resto hacen pasantías.
Damián es uno de los alumnos que en 2009 terminó en el CFR y con 18 está cursando su primer año del ITER. Es de General Rodríguez, donde su papá es encargado de un tambo. "El ambiente rural es lo que más me gustó de esta escuela porque crecí en el campo. Hasta que empecé el secundario siempre trabajé con mi papá y de chico me metía a ordeñar. Lo bueno del tambo es que te da la experiencia y acá aprendés lo que te falta de administración", explica Damián, que sólo vive a 7 kilómetros del terciario, viaja todos los días en colectivo.

Recientemente estuvo trabajando durante 5 meses en un campo en Lincoln, que tenía dos tambos, un feedlot y 3600 hectáreas de agricultura. "Para mí fue un cambio enorme por la magnitud de todo y una experiencia fantástica. Nos explican las tareas y funcionamos como empleados", dice Damián. Después de recibirse en el terciario con el título de técnico superior en Administración de Empresas Agropecuarias quiere estudiar dos años más en una universidad para obtener una licenciatura.
Los consultados coinciden en que la principal limitante para que los chicos puedan seguir sus estudios secundarios son la falta de infraestructura y transporte público que permita el traslado de los jóvenes a las instituciones. "La alternativa, que serían las pensiones gratuitas, está dejando de existir. Antes había más escuelas agropecuarias con internado, donde los alumnos se quedaban toda la semana a dormir. Por falta de recursos y por problemas sociales como la connivencia, cada vez hay menos instituciones con esta modalidad", sostiene Vedoya.
La situación de tener que trasladarse para asistir a un establecimiento educativo es mucho más crítica en zonas más aisladas del país, como sucede por ejemplo con las comunidades aborígenes del Norte o con las escuelas de frontera.
"Cuando estos chicos terminan 7° grado les resulta muy difícil acceder a escuelas secundarias porque les quedan muy lejos y los accesos son muy difíciles. Algunos ni siquiera tienen para pagar el transporte al pueblo, que son 50 pesos. A nivel humano estamos hablando de chicos de 12 años, solos, que tienen que encarar un cambio grande entre primaria y secundaria. Los maestros por lo general no contemplan estas situaciones y por eso terminan desertando", explica Patricia García Albaladejo, coordinadora del Area de Desarrollo Social de Misiones Rurales.
Esta organización beca actualmente a 20 chicos para que puedan seguir con sus estudios secundarios. El alumno recibe 350 pesos en forma directa, que se aplica principalmente para el albergue (pieza de una casa que sale cerca de 250 pesos) o para los que no están tan lejos les financian la bicicleta, y el resto se destina a alimentos, ropa y útiles escolares.
En cuanto al ciclo lectivo, en las zonas rurales los días de clase estipulados no siempre se pueden cumplir, principalmente por factores climáticos, pero también por problemas de salud o porque los chicos trabajan en el campo. Entonces al hecho de que más de 3600 escuelas rurales cuentan con un solo docente hay que sumarle el alto grado de ausentismo de los chicos.
"Los chicos van a trabajar a las cosechas y el problema es la retención escolar y la inclusión. Las escuelas tienen que flexibilizarse y adaptar los calendarios para que los chicos sigan yendo", asegura Silvana Gyssels, responsable del área educativa de Fe y Alegría.
Son muchas las ONG que se movilizan para que todos los días los chicos con menores posibilidades puedan cumplir con su derecho a recibir una educación. "Acá en la ciudad de Buenos Aires caminás dos cuadras y tenés una escuela; allá en el interior tienen que hacer 10 o 20 kilómetros para llegar a cualquier establecimiento", dice Noemí Arbetman, presidenta de la Asociación de Asociación de Padrinos de Alumnos y Escuelas Rurales (Apaer). Esta asociación becó durante 2009 a 450 chicos -y este año espera igualar o superar ese número- para paliar esta situación.
"El control sobre el uso de ese dinero lo realiza el maestro, que también está encargado de dar su opinión sobre el estado de la beca y el rendimiento de los alumnos. Leandro, por ejemplo, hizo un esfuerzo muy grande para poder terminar sus estudios. Tenía que hacer 10 kilómetros en bici todos los días y hoy sigue estudios universitarios", cuenta Arbetman.

En cuanto a las mejoras necesarias para generar una escuela más inclusiva para los ámbitos rurales, las voces consultadas se unen para proponer una mejor ubicación de las instituciones y en cantidad adecuada, más y mejores caminos, transportes que garanticen la movilidad de todos a las escuelas, actualización docente y mayor intercambio con el mundo productivo, acercando nuevas tecnologías y prácticas al alumnado.
Mientras tanto, los chicos de los pueblos argentinos todas las mañanas cargan sus libros, con la esperanza de encontrar en las aulas las herramientas para enfrentar un porvenir demasiado incierto.

Por Micaela Urdinez
De la Fundación LA NACION
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jueves, 19 de agosto de 2010

“habrá una nueva cultura, un cambio cultural dentro del aula”.








El Día miércoles, comenzó la Capacitación sobre el uso de las netbook en la Escuela Técnica Nº 1, Brigadier General Pascual Echagüe, de Concordia, Entre Ríos, para los docentes del Ciclo Superior Electromecánica y Construcciones.
El curso destinado a docentes implica la formación en la parte informática específica, en el uso de la máquina, además de la formación en programas y disponibilidades de la netbook para ejercitar ciertas prácticas”. “Las máquinas vienen con Windows y Linux, Esta capacitación para ambos sistemas estará a cargo de personal del CGE”.
Las computadoras no serán propiedad de los alumnos, sino que de las mismas instituciones educativas. Esto quiere decir que las netbooks estarán en todo momento a disponibilidad de los jóvenes, pero únicamente dentro del aula y en la escuela. “Cuando el alumno este trabajando, lo hace con la maquinita. Cuando termina la devuelve y el administrador la coloca en el locker donde le conecta la carga para que al otro día disponga de energía para su uso. Esto facilita para que el alumno no se la deje en la casa, no se la olvide y la tenga correctamente cargada para su uso”.
El gobierno cuenta con un financiamiento para el mantenimiento de los equipos, independientemente de lo que el Estado provee. “Esto facilita que las instituciones puedan hacer un contrato con algún servicio exterior para que venga a la escuela y realice el mantenimiento de la red. A su vez, el servidor va a estar controlado por el administrador de red, una persona que se encargará de subir los programas y controlar que no halla programas que no sean los adecuados para el uso escolar”
• El programa
El programa “Una computadora, un alumno” se enmarca dentro del Plan de Fortalecimiento Institucional y Mejora de la Calidad de la Educación Técnico Profesional, a través del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (Inet) y se financia con un fondo que provee la Ley nacional de Educación Técnica 26.058, todo esto englobado dentro del Proyecto Nacional de Inclusión Digital.
Este proyecto, que nace en las escuelas técnicas de la provincia, consiste en dotar de una netbook a cada uno de los alumnos de 5° y 6° año de estos establecimientos técnicos y agrotécnicos de la provincia y sus docentes. Las mini-computadoras se entregarán en dos instancias: una primera, entre marzo y abril de este año, de 4000 equipos; para culminar a fines de año las 4500 restantes.
Las escuelas beneficiadas en esta primera instancia son 24 y corresponden a los departamentos Paraná, Concordia y Concepción del Uruguay. Todas recibieron una entrega de dinero previo sobre la base de los proyectos que habían efectuado, para realizar las mejoras edilicias que permitan el albergue de estos nuevos equipos, así como también para garantizar la disponibilidad eléctrica.
• El equipamiento
Durante el transcurso del año llegarán 8500 Classmate Exomate X352 de la empresa argentina Exo que cubrirán el espectro de alumnos y docentes. El Estado entregará a cada una de las escuelas el siguiente equipamiento:
- Una netbook a cada uno de los alumnos matriculados en el ciclo de especialización y sus respectivos docentes. Esta maquina constará con las siguientes características:
Intel Classmete 10”; procesador Intel Atom N270 1,6 Ghz; memoria 1 Gb DDR2; disco de almacenamiento de 160 GB; pantalla color de 10 pulgadas; una placa de red inalámbrica y una alámbrica; parlantes y cámara web integrados, lector de memorias Flash y sistema de booteo dual con Windows XP y Linux Rxart.
- Un Pendrive a cada uno de los alumnos matriculados en el ciclo de especialización y sus respectivos docentes.
- Dos routers por escuela que brindarán la conectividad
- Un servidor por escuela para su integración en la red escolar con las siguientes características:
- Procesador Intel Pentium Dual core E2200 2.2 Ghz; 2 GB DDR2; 500 GB de almacenamiento en disco, pantalla LCD de 17 pulgadas Wide; dos placas de red, teclados y mouse integrados y seis puertos USB.


sábado, 22 de mayo de 2010

APRENDIZAJE COOPERATIVO

Propuesta para la implantación de una estructura de cooperación en el aula.
El aprendizaje cooperativo constituye una opción metodológica que valora positivamente la diferencia, la diversidad, y que obtiene beneficios evidentes de situaciones marcadas por la heterogeneidad. Por este motivo, la diversidad de niveles de desempeño, de culturas de origen, de capacidades, circunstancia tradicionalmente vista como un inconveniente, se convierten en un poderoso recurso de aprendizaje. En este sentido, podemos decir que se trata de un método que responde a las necesidades de una sociedad multicultural y diversa como la nuestra, ya que respeta las particularidades del individuo y lo ayuda a alcanzar el desarrollo de sus potencialidades.

El aprendizaje cooperativo contribuye al desarrollo cognitivo
Podemos comprobar cómo el aprendizaje cooperativo contribuye decididamente al desarrollo cognitivo de los alumnos, ya que consigue aumentar la variedad y la riqueza de experiencias que la escuela les proporciona, ayudándoles a desarrollar mayores habilidades intelectuales y mejorar su capacidad de expresión y comprensión verbal. En esta línea, está comprobado que las dinámicas cooperativas, al favorecer la confrontación de puntos de vista, generan conflictos de tipo cognitivo que conducen a la reestructuración de aprendizajes, a través de la búsqueda de nuevas soluciones y la asimilación de perspectivas diferentes a las propias. Del mismo modo, el intercambio dialógico desarrollado dentro de los grupos de trabajo cooperativo deriva en que las producciones de los alumnos sean más ricas y estén más conseguidas, ya que se basan en propuestas y soluciones de sujetos con experiencias y conocimientos distintos. En este sentido, los métodos de aprendizaje cooperativo conciben la diversidad como un recurso y no como un problema, ya que pone en marcha importantes procesos cognitivos que son estimulados justamente por esa diversidad. Dentro de los contextos cooperativos es tan importante lo que se aprende que el cómo se aprende. Incluso podemos decir que en muchas ocasiones se pone el énfasis en los procesos más que en los resultados, ya que se apunta a que el alumno aprenda a aprender. Por ello, el aprendizaje cooperativo favorece la asimilación de nuevas estrategias para aprender, a partir de la observación de otros modelos.
En resumen podemos decir que el aprendizaje cooperativo consiguen importantes avances en el desarrollo cognitivo de todos
los alumnos, independientemente de su nivel:

Alumnos con mayor retraso cognitivo: el contacto con los más aventajados les sirve para abrir nuevas perspectivas y posibilidades que por sí mismo habrían tardado mucho en descubrir.

Alumnos con nivel medio: las discusiones en grupo abren nuevas perspectivas para su trabajo individual. Ese trabajo vuelve a ser confrontado por el grupo, lo que da paso a reestructuraciones cognitivas sucesivas, propias de la evolución cognitiva.

Alumnos más aventajados: cuando ejercen de tutores consolidan sus conocimientos, porque deben estructurarlos mejor para explicarlos más eficazmente.

El aprendizaje cooperativo reduce la ansiedad
Entendemos la ansiedad como la aprensión que experimenta el alumno al enfrentarse ante una situación o problema que no está seguro de poder afrontar. La ansiedad es considerada por muchos autores como el factor afectivo que obstaculiza con mayor fuerza el proceso de aprendizaje. Generalmente, se la asocia a sentimientos negativos como el desasosiego, la frustración, la inseguridad, el miedo y la tensión. Heron identifica tres componentes relacionados entre sí:
- La ansiedad de aceptación: ¿Me aceptarán, gustaré, me querrán?
-La ansiedad de orientación: ¿Comprenderé lo que sucede?
-La ansiedad de actuación: ¿Podré poner en práctica lo que he aprendido?
La ansiedad provoca estados nerviosos y de temor, que derivan en un rendimiento pobre que, a su vez, produce mayor ansiedad y un rendimiento aún peor.
El aprendizaje cooperativo contribuye a reducir la ansiedad en la medida que fomenta la autoestima de los alumnos y la confianza en sí mismos, ya que les permite que se relajen y trabajen en un entorno tranquilo en el que encuentran el tiempo suficiente para pensar, las oportunidades para ensayar y recibir retroalimentación y mucho mayores probabilidades de éxito, derivadas tanto del apoyo y ayuda de sus compañeros, como de la adecuación de la intervención educativa a sus peculiaridades.

El aprendizaje cooperativo fomenta la interacción
Las enormes posibilidades de interacción que ofrece el aprendizaje cooperativo constituyen, sin duda, una de sus mayores ventajas. Si tenemos en cuenta que la psicología actual defiende que el ser humano se construye a sí mismo en la interacción social, comprenderemos que las posibilidades de desarrollo que ofrece una dinámica basada en el intercambio comunicativo constante son muy importantes. En aulas tradicionales, la interacción entre alumnos no sólo es dejada de lado, sino que se concibe como algo negativo, que hay que evitar. De ese modo, las únicas interacciones aceptadas son las que se establecen entre el profesor y los alumnos, que lógicamente son muy limitadas, teniendo en cuenta que la ratio actual de nuestras aulas es muy elevada. Por este motivo, el aprendizaje cooperativo se presenta como un método muy superior a otras dinámicas de tinte individualista o competitivo, ya que se establecen canales multidireccionales de comunicación que propician conflictos cognitivos constantes, fomentando el desarrollo intelectual. De esta forma, el aprendizaje cooperativo maximiza los recursos con los que cuentan las instituciones educativas para desarrollar el proceso de enseñanza-aprendizaje.

El aprendizaje cooperativo fomenta la autonomía e independencia
Dentro de una dinámica cooperativa se reduce considerablemente la dependencia de los alumnos con respecto al profesor, ya que los compañeros pueden proporcionar el tipo de apoyo que antes corría a cargo del docente. De este modo, los alumnos se vuelven más autónomos e independientes en su aprendizaje, al tiempo que el grupo de iguales les proporciona unos niveles de ayuda mucho mayores y más adecuados a sus necesidades. Al mismo tiempo, el docente tiene más tiempo para ocuparse de otras tareas como la planificación de las experiencias de aprendizaje, la recopilación y elaboración de recursos didácticos o el
apoyo individualizado a aquellos alumnos que demandan más atención. Del mismo modo, el trabajo cooperativo permite que los alumnos se impliquen en una variedad de procedimientos que antes estaban reservados al profesor, como por ejemplo, la planificación de la tarea, el control de su progreso, la búsqueda y selección de los recursos, etc. Todo ello deriva en una mayor responsabilidad por parte de los educandos respecto de su propio aprendizaje y el de sus compañeros.

El aprendizaje cooperativo permite la adecuación de los contenidos al nivel de los alumnos
La interacción en grupo facilita la comprensión por parte de los alumnos de los contenidos curriculares. El trabajo conjunto dentro del equipo heterogéneo permite la modificación de dichos contenidos hasta adecuarlos al nivel de comprensión de cada uno de los educandos. Esto se produce a través de la solicitud de clarificación de los puntos dudosos, de la utilización de un vocabulario adecuado, de la explicación más detenida de un concepto clave, etc. Además, como hemos visto, el trabajo cooperativo produce una seguridad en los alumnos que acaba fomentando la participación de los más tímidos e inseguros en el trabajo conjunto y la distribución equitativa del turno de palabra. Al comunicar el educando sus esquemas cognitivos relacionados con el contenido tratado, va reestructurándolos y recibiendo la retroalimentación necesaria para corregir y completar sus puntos de vista.

El aprendizaje cooperativo promueve el desarrollo de destrezas complejas de pensamiento crítico
Cuando los alumnos trabajan en contextos cooperativos, se ponen en juego toda una serie de destrezas metacognitivas relacionadas con la propia interacción cooperativa: planificación y organización de la tarea, toma de decisiones, argumentación y defensa de posturas, negociación de puntos de vista, resolución de problemas... Y todo ello, porque en el trabajo cooperativo los alumnos cuentan con el tiempo necesario para reflexionar, pensar y asociar sus ideas previas con las nuevas; y con la oportunidad de realizar actividades que antes eran monopolio del profesorado: planificación, organización, toma de decisiones, tutoría de otros compañeros, etc.

El aprendizaje cooperativo favorece la integración y la comprensión intercultural
Al impulsar la aparición de conductas prosociales basadas en la relación e interacción positivas y la resolución constructiva de conflictos, las dinámicas cooperativas se presentan como una poderosa herramienta de integración, que contribuye a:
- Compensar situaciones de exclusión social, sobre todo en el caso de alumnos rechazados.
- Promover relaciones multiculturales positivas, reforzando los vínculos entre alumnos que proceden de diferentes etnias, grupos sociales y culturales.
-Mejorar la aceptación de estudiantes con necesidades educativas especiales. De este modo, el aprendizaje cooperativo es una vía idónea para la transmisión de aquellos valores que son indispensables
para vivir en una sociedad diversa, multicultural y democrática.

El aprendizaje cooperativo favorece el desarrollo socioafectivo
Los contextos cooperativos contribuyen significativamente al aumento de la cantidad y calidad de las interacciones entre alumnos, lo que fomenta el desarrollo de habilidades sociales y comunicativas (aprender a relacionarse, escuchar activamente, hablar por turnos, intercambiar ideas y sentimientos, aceptar la diversidad...) y habilidades para el trabajo en grupo (tomar decisiones, planificar, incorporar las expectativas de todos, determinar su propia organización...)
Esta interacción constante se traduce en una mayor cohesión dentro del grupo-clase, potenciada por el desarrollo de actitudes de apertura, amistad y confianza, que derivan en el acercamiento e integración entre compañeros. De este modo, se generaliza dentro del grupo-clase una valoración positiva de los demás, que incide en un mayor entendimiento entre iguales, la ayuda mutua y la aceptación de ideas. Así mismo, la interacción cooperativa genera un lenguaje de códigos comunes que incide en una mayor y mejor comunicación, convirtiéndose el diálogo en el núcleo vertebrador de la experiencia educativa. Por otro lado, las dinámicas cooperativas favorecen el aprendizaje de habilidades sociales, a partir de la observación de otros modelos, y el desarrollo de valores y actitudes democráticas, como la solidaridad, la tolerancia, el respeto mutuo, etc.

El aprendizaje cooperativo aumenta la motivación hacia el aprendizaje escolar
Podemos definir la motivación hacia el aprendizaje como el grado en que los estudiantes se esfuerzan para alcanzar las metas académicas que perciben como importantes y valiosas. Consta de una serie de elementos: sentimientos de orgullo y satisfacción por el buen rendimiento, planificación, procesamiento de la información, búsqueda de nueva información y conceptualización del conocimiento, ausencia de ansiedad y de miedo al fracaso, etc. El tipo de motivación para el aprendizaje depende del contexto en que se produce la interacción interpersonal. Si ésta se produce en un contexto de interdependencia positiva, en el que los alumnos se apoyan, se ayudan y alientan el esfuerzo, mayor será la motivación hacia el aprendizaje. Por el contrario, cuanto más indiferentes son los compañeros y menos se preocupan de si rinden o no, menor será la motivación a aprender. El aprendizaje cooperativo tiende hacia una motivación intrínseca, basada en la satisfacción y el gozo de incrementar los conocimientos y la competencia propios, de beneficiar a los otros, etc., mientras que el aprendizaje competitivo tiende a llevar a una motivación extrínseca, basada exclusivamente en el ganar y beneficiarse a expensas de los otros. La metodología cooperativa incide positivamente sobre algunas de las variables fundamentales relacionadas con la motivación hacia el aprendizaje escolar:
Probabilidad subjetiva de éxito y atribución causal: en contextos cooperativos, el alumno tiende a atribuir su éxito a causas personales y, por tanto, controlables. Lo atribuye al conjunto de capacidades y esfuerzos de los miembros del grupo. De ahí que conciban que, tanto a nivel individual como grupal, tienen altas probabilidades de alcanzar sus metas y por tanto tener éxito. Por el contrario, en los contextos competitivos e individualistas, sólo aquellos que perciben que tienen una capacidad académica superior se atribuirán altas posibilidades de éxito; mientras que aquellos que consideren que tienen capacidades inferiores a las del resto de sus compañeros, tendrán una baja probabilidad subjetiva de éxito, por lo que su motivación hacia el aprendizaje será muy baja. Curiosidad epistémica y motivación continuada: entendemos la curiosidad epistémica como la motivación a buscar activamente más información sobre los contenidos tratados. El origen de este tipo de motivación se halla en el desacuerdo académico sobre los contenidos trabajados. Dentro de una dinámica cooperativa, el conflicto de opiniones deriva en la curiosidad epistémico; en dinámicas competitivas, el conflicto lleva al enfrentamiento y a la derogación de los puntos de vista diferentes. Del mismo modo, la motivación continuada, entendida como la tendencia a buscar más información en el futuro sobre el tema estudiado, es un tipo de motivación que se da con más frecuencia en contextos de aprendizaje cooperativo. Compromiso con el aprendizaje: el compromiso con el aprendizaje es un requisito indispensable para que la motivación pueda durar mucho tiempo, y depende de variables como la creencia en el valor del aprendizaje, deseo de esforzarse por aprender, intención de permanecer en la escuela hasta la graduación, atracción hacia las áreas que hay que estudiar, etc. El aprendizaje cooperativo fomenta el compromiso con el aprendizaje, ya que desarrolla actitudes más positivas hacia las áreas académicas y la experiencia instruccional, promueve el interés por la tarea, disminuye las conductas disruptivas y hace que los alumnos se muestren menos apáticos.

Persistencia en la tarea: en una dinámica competitiva o individualista sólo aquellos que ganan u obtienen recompensas persisten en la tarea, ya que de este modo mantienen su superioridad o se siguen asegurando el éxito. Sin embargo, aquellos que se enfrentan a una experiencia continuada de fracaso, suelen abandonar la tarea o no ponen interés en ella. Por el contrario, en las situaciones cooperativas, se promueve la persistencia en la tarea de todos los miembros del grupo-clase, sean cuales sean su nivel, capacidad o historia académica.

Expectativas de éxito futuro y nivel de aspiración: las situaciones cooperativas proporcionan a los alumnos unas expectativas más altas de éxito futuro, que las dinámicas competitivas o individualistas, sobre todo, como hemos dicho, en el caso de los alumnos que muestran un rendimiento inferior. De ese modo, todos los alumnos muestran más altos niveles de aspiración, que se reflejarán a la postre, en una mejora del rendimiento académico.

El aprendizaje cooperativo mejora el rendimiento académico
Las investigaciones demuestran que los alumnos aprenden más y mejor en contextos cooperativos que en aquellas aulas presididas por un clima competitivo o individualista. Esta constatación se hace extensible a todas las áreas, sea cual sea el nivel de rendimiento que presenten los alumnos. Algunos de los factores que determinan que el aprendizaje cooperativo provoque un mayor rendimiento académico son:

Calidad de la estrategia de aprendizaje: dentro de las dinámicas cooperativas los alumnos ponen en práctica estrategias superiores a las utilizadas por los estudiantes en condiciones competitivas o individualistas. De ello podemos extraer que el proceso de discusión en los grupos cooperativos fomenta la utilización de estrategias cognitivas de aprendizaje de más calidad que en los casos de razonamiento individual que se generan en situaciones competitivas o individualistas.

Búsqueda de la controversia: el trabajo en grupos de aprendizaje cooperativo genera discusiones y conflictos entre las opiniones y razonamientos de sus miembros. Cuando dichas controversias se resuelven de forma constructiva, promueven la curiosidad epistémica o incertidumbre sobre la exactitud de los propios puntos de vista y una búsqueda activa de más información, y consecuentemente un mayor rendimiento y retención del material aprendido. Por el contrario, cuando los alumnos trabajan solos en situaciones competitivas o individualistas no tienen la oportunidad para tal proceso y, en consecuencia, su rendimiento se ve mermado.

Procesamiento cognitivo: la repetición oral de la información, que se da en un grado muy elevado dentro de una situación cooperativa, es imprescindible para el almacenaje de la información en la memoria y, por ello, permite una retención más duradera de dicha información y un mayor rendimiento.

Apoyo de los compañeros: el apoyo de los compañeros, que constituye uno de los elementos centrales del aprendizaje cooperativo, es fundamental para la implicación de los alumnos en la tarea y la motivación, sobre todo en el caso de los alumnos con un nivel más bajo.

Implicación activa mutua en el aprendizaje: está demostrado que dentro de una situación cooperativa los alumnos muestran un compromiso e implicación con el trabajo escolar y demuestran un deseo mayor de manifestar sus propias ideas a la clase, de lo que se deriva un alto grado de intercambio comunicativo entre los estudiantes.

Cohesión grupal: en una situación cooperativa, los miembros del grupo establecen lazos afectivos y un alto sentido de pertenencia al grupo, que influyen muy positivamente sobre la motivación de logro y el rendimiento escolar.

Pensamiento crítico: diversas investigaciones han demostrado que el aprendizaje cooperativo contribuye al desarrollo de un pensamiento crítico, que se traduce en la utilización de estrategias de razonamiento de más alto nivel.
Finalmente, se ha demostrado que el aprendizaje cooperativo favorece el desarrollo de actitudes positivas hacia las diversas materias curriculares, necesarias para generar una continuada motivación a estudiar, para seguir cursos avanzados y para aprender más sobre esas materias.

El aprendizaje cooperativo contribuye a reducir la violencia en la escuela
El aprendizaje cooperativo constituye una herramienta eficaz para reducir algunos de los factores más decisivos en la aparición de comportamientos violentos, como pueden ser:

El fracaso escolar: muchos de los alumnos que fracasan en términos académicos, incapaces de lograr su autoestima de manera positiva, buscan status por medio de una conducta antisocial. Esta situación se puede revertir a través de la implantación de un contexto cooperativo, ya que al presentarse como una herramienta eficaz para que todos puedan desempeñarse en su nivel de capacidad y para aumentar sus posibilidades de éxito, contribuye al aumento de la autoestima de los alumnos. Del mismo modo, como el aprendizaje cooperativo aumenta la calidad y cantidad de los aprendizajes y potencia las posibilidades de desarrollo, los alumnos adquieren una mayor capacidad para analizar las situaciones y, por ende, para encarar las consecuencias de sus actos, comprender y respetar los distintos puntos de vista, concebir estrategias para tratar el conflicto y emprender una resolución creativa de problemas.

Falta de vínculos con sus compañeros: los alumnos aislados de sus compañeros están en un riesgo mayor que los que están integrados. Para reducir este riesgo, los centros pueden promover relaciones solícitas de largo plazo mediante el aprendizaje cooperativo y la asignación de grupos de maestros que siguen durante varios cursos a los mismos grupos de alumnos.

viernes, 14 de mayo de 2010

Un 30% de los alumnos secundarios repitió o abandonó en Mendoza

El año pasado dejaron de estudiar o recusaron 28.292 estudiantes, lo mismo que ocurrió en 2008; el gobierno escolar se ha comprometido a bajar el porcentaje.
Según datos de la Dirección de Educación Secundaria de la Dirección General de Escuelas de la provincia, la no promoción en secundaria se mantuvo cerca del 30% durante 2009, porcentaje similar al de 2008. Esto significa que el año pasado en ese nivel, repitieron o dejaron la escuela 28.292 alumnos, sobre una matrícula de 94.309.
María del Carmen De Pedro, funcionaria a cargo de la DES consideró que tener 70% de promoción y 30 de no, es un porcentaje "aceptable, que indica que el sistema trabaja, que está funcionando pero que tiene que mejorar".
La no promoción es un indicador de la DGE que agrupa la repitencia y el abandono. "Ese 30% está compuesto por chicos que repitieron y se inscribieron en la misma escuela o en otra, más los que la abandonaron", indicó De Pedro quien explicó que todavía no saben cuál es el porcentaje de alumnos que salieron del sistema educativo el año pasado porque "falta que las escuelas envíen información", y tampoco se conoce el porcentaje de repitencia.
Por su parte, la ex titular de la DGE, Emma Cunietti, explicó que "hay más de 28 mil chicos que no promovieron y están en riesgo pedagógico, porque dentro de la cantidad de alumnos no promovidos, hay siempre un porcentaje alto que no repite y se va del sistema". Las materias que más problemas les traen a los alumnos del secundario son: matemática, lengua y geografía.
En ese marco, funcionarios de la DGE han definido como meta precisa tener mejores indicadores de "promoción y repitencia" para poder de esta forma "institucionalizar la obligatoriedad de la secundaria". "El objetivo para 2010 es llegar a 75% de promoción, bajar la no promoción entre 3 y 5% y estamos trabajando para que esto sea posible", manifestaron fuentes de la dirección.
Desde la DGE dividen las acciones locales de las nacionales. "A todas las escuelas la provincia les ha otorgado más horas institucionales para que los propios establecimientos puedan acompañar a los alumnos que tengan más dificultades. En marzo esas horas se usaron para apoyar a los chicos de 9 que se habían quedado con más de tres materias y la mayoría de los que usaron esas horas pasaron sin problemas", comentó Cunietti.
Esos tiempos ahora serán utilizados para acompañar a los alumnos que sean detectados en riesgo pedagógico. "Los vamos a ayudar en las materias que no anden bien desde el comienzo del año, así evitamos que repitan o abandonen", expresó.
Por último, a nivel naciona, la ayuda pasará por dinero pero que se traducirá en horas cátedras también y que no será para todas las escuelas: "Se dará un monto fijo por colegio que oscilará entre los 25 mil y 50 mil pesos y que se destinará en algunos establecimientos para horas cátedra", indicó la directora de Educación Secundaria.

jueves, 6 de mayo de 2010

Facebook: las adolescentes publican sus teléfonos celulares sin medir riesgos


Las redes sociales son, en la actualidad, una de las herramientas de comunicación más utilizadas por los jóvenes. Sin embargo, el contacto con desconocidos puede resultar peligroso, y los datos que se brindan en este medio deberían ser supervisados.
A esto se refiere un estudio realizado por la Asociación Chicos.net sobre la conducta de adolescentes de 13 a 18 años, que indica que un 20.3 por ciento de las chicas de entre 13 y 15 años que utilizan la red social Facebook, publican su número de celular.
"No se observa un cuidado especial al publicar datos personales en la Web. Casi todos los chicos publican su nombre completo, colegio, localidad, fecha de nacimiento y mail como parte de la información personal." Esta es la conclusión de la investigación, que habla de una necesidad de orientación adulta.
Además, Facebook es una red masiva en la cual los jóvenes pueden subir sus fotos. La investigación señala que casi la totalidad de los 250 chicos y chicas de Capital y el Conurbano cuyos perfiles fueron analizados, exponen fotos de sus casas. Esto puede representar un factor de riesgo teniendo el cuenta el resto de los datos exhibidos.
Según la directora del portal Educ.ar del Ministerio de Educación de la Nación – Laura Serra – el vínculo de los chicos con las redes sociales demanda tanto a padres como a docentes. Ambos tienen como tarea principal acompañar a los chicos en su crecimiento. Según Serra, es fundamental guiar a los adolescentes, enseñarles a cuidarse y respetarse – tanto a sí mismos como a los demás -. También explicarles los riesgos de publicar sus datos personales.
Los investigadores señalan que los adolescentes no diferencian las características de un espacio público y uno privado, y que consideran que la información expuesta está sólo al alcance de amigos y conocidos. Aunque hay señales que indican que sus perfiles incluyen a desconocidos.
Una de estas señales tiene que ver con la cantidad de "amigos" – como se denomina a los contactos en facebook – que tiene cada chico. Del total de la muestra, sólo el 1.6 por ciento de los chicos tienen hasta 49 amigos; el 55.2 tiene entre 50 y 349 contactos, el 34.8 suma entre 350 y 799 contactos, y el 8.4 alcanza más de 800 amigos.

jueves, 29 de abril de 2010

Tomás Eloy Martínez, un maestro que sigue inspirando

Novelista excepcional. Uno de los grandes periodistas en lengua castellana. Un hombre riguroso de memoria increíble. Un padre dedicado y un escritor prolífico. Tomás Eloy Martínez, fallecido el último día de enero de este año, fue recordado así ayer en la Feria del Libro por Ezequiel, uno de sus siete hijos, y dos de sus amigos más cercanos, la periodista Magdalena Ruiz Guiñazú y su colega y escritor Jorge Fernández Díaz.
El ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, también participó del homenaje, realizado en la sala Roberto Arlt, para anunciar que la Fundación Tomás Eloy Martínez ?que el mismo escritor pidió que fuera creada luego de su muerte? tendrá una sede. El legado de Martínez, integrado no sólo por su vasta biblioteca sino también por sus borradores, cintas de reportajes y videos, estará disponible para la consulta del público en el primer piso del Museo Miguel Cané, allí donde Jorge Luis Borges tuvo su despacho cuando, de joven, fue bibliotecario.
"Yo estoy acá en representación del clan Martínez sólo por una cuestión de cercanía profesional", dijo Ezequiel, que es también periodista, a quien su padre eligió como albacea de su obra y presidente de la fundación que llevará su nombre. "Como hijo y también como periodista fue un regalo de la vida tener estas lecciones de periodismo de primera mano", dijo Ezequiel luego de contar algunas anécdotas sobre la dedicación con la que su padre le corregía sus primeras entrevistas. Entre realidad y ficción
Tal como se había anunciado durante el velatorio del periodista y escritor, que dejó instrucciones precisas al respecto, la Fundación Tomás Eloy Martínez buscará incentivar y promover a jóvenes escritores y difundirá la obra de ese escritor. Ezequiel dijo que, como lo quería su padre, se está organizando un premio que se otorgará anualmente en forma alternada a proyectos avanzados de ficción y de periodismo narrativo.
Entre el público, que por invitación de Fernández Díaz homenajeó con un largo y sostenido aplauso la trayectoria de Magdalena ?"en este momento en que está vapuleada como algunos otros periodistas"?, estaban Blas, Javier y Gonzalo Martínez, también hijos del escritor, y varios de sus nietos.
Fernández Díaz describió al homenajeado como "el escritor argentino más relevante en el nivel internacional después de Julio Cortázar y uno de los grandes periodistas en lengua castellana" y destacó La novela de Perón y Santa Evita , con las que, dijo, Martínez "novelizó la historia del peronismo de forma excepcional".
La difusa frontera entre la realidad y la ficción, que caracteriza la obra de Martínez, fue aludida por los cuatro oradores. Hasta que la opinión del escritor fue traída por Fernández Díaz. "La última vez que lo vi Tomás me dijo: «El periodismo y la literatura de ficción son para mí lo mismo»", contó.
Sus comienzos en el periodismo fueron traídos a la memoria por Ruiz Guiñazú. "Desde Panorama y Primera Plana , Tomás se sumergió en la vida nacional para entender qué pasó o qué debía pasar en el siglo XX", dijo. Fernández Díaz concluyó: "Los periodistas narrativos le rezamos a Tomás porque él fue un verdadero líder espiritual de este género".

lunes, 12 de abril de 2010

PLANEAMIENTO ESTRATEGICO EN INSTITUCIONES EDUCATIVAS


Planificar estratégicamente, liga tres momentos: el largo, el mediano y las operaciones de corto plazo. Liga la reflexión y la acción. Planear estratégicamente, excede la aptitud intelectual, requiere de una actitud, una disposición empresarial. No solo hay que saber que hay que parar la pelota en el momento adecuado, mirar la cancha y optar por el próximo paso. Hay que hacerlo. Ha habido muy pocos jugadores en la historia que son capaces de ir mirando la cancha mientras corren con la pelota en los pies. Por eso se inventó la planificación.
Planificar estratégicamente necesita de la selección y análisis de información: propia y externa. Debemos ser capaces de determinar nuestras capacidades: lo que nos sostiene, nuestras Fortalezas y lo mejorable, nuestras Debilidades. Debemos conocer lo que el medio nos ofrece: las Oportunidades y en lo que nos asecha: las Amenazas o Riesgos.
Una actitud estratégica aprende a utilizar la Debilidad como una Fortaleza y la Amenaza como una Oportunidad. Deja de lado los juicios sobre sí mismo y propende a la utilización de lo creativo de los directores de una organización de cualquier naturaleza.
Planear estratégicamente significa tomar decisiones, esto es, seleccionar alternativas aprovechando las Oportunidades que nos ofrece el contexto y adquirir posiciones defensivas más fuertes frente a las Amenazas. Para ello utilizamos nuestras Fortalezas sin hacer esfuerzos estériles intentando usar como recurso nuestras Debilidades actuales.
Podemos plantearnos las cosas al revés... ¿Qué no es planear estratégicamente? Dice el Ing. Rodolfo Biasca:
Un intento de tomar hoy decisiones futuras.
Pronosticar o predecir el futuro.
La preparación de un conjunto de planes interrelacionados.
Algo que sustituya la intuición.
Algo aplicable solo a empresas con un alto grado de complejidad.
0 como menciona Yavitz:
No es una respuesta a las fluctuaciones de corto plazo en las operaciones o en el entorno: suba o baja de los ingresos, precios de la competencia, etc. Se interesa en el curso que a largo plazo tomará la nave, no en las olas.
No es un conjunto de números proyectados a tres o cinco años en base a estados financieros o económicos actuales.
No es una racionalización de lo que hicimos el año pasado y el presupuesto del próximo.
No es un plan funcional, aunque sea a largo plazo. Es la integración de todos los planes funcionales en un plan general balanceado.
No es realizar un listado de intenciones piadosas o deseos optimistas. El solo contemplar el mundo futuro y seleccionar una posición atractiva dentro de ese mundo, no constituye un plan estratégico. Requiere de la movilización de recursos e identificación de las estrategias que permitan lograr superioridad sobre los competidores.
No es un conjunto de ideas de los directivos “iluminados” de una compañía.
Hasta ahora tratamos algunos conceptos referidos al planeamiento estratégico. Si volvemos a la pregunta de Alicia, veremos que estamos hablando de un camino y de una manera de recorrerlo, utilizando algunos recursos, pero... ¿y la pregunta del gato? ¿A dónde queremos llegar?... todo proceso de planeamiento estratégico requiere de esa pregunta. O esta: ¿Cuál es nuestro propósito, nuestros objetivos y/o metas?
Peter Drucker, en 1954, escribió un libro: “La gerencia de Empresas”. En él hay un capítulo, el número seis, que es memorable y nos ayuda mucho a determinar la idea de Misión o Propósito de una organización. Ese capítulo se llama: ¿Cuál es nuestro negocio y cuál debería ser?
En general, cuando planteo esta pregunta a mis alumnos de Marketing y les doy algunos productos y servicios para que trabajen, responden mas o menos así:
El negocio de Winco era fabricar tocadiscos.
El negocio de una estación de servicios es básicamente vender nafta.
De un restaurante: es hacer comida y venderla.
El negocio de alguna empresa que fabrique colchones es venderlos.
El negocio de un colegio es educar.
Así podemos seguir con una cantidad interminable de productos o servicios y las repuestas que se obtienen son de la misma calidad: mi negocio es hacer lo que hago y venderlo. Parece obvio, es simple.
Si pensamos un poco nos daremos cuenta que los consumidores, los clientes, los pacientes, los padres, los alumnos, nosotros mismos, no compramos cine, ropa, comida, colegio, útiles, casas, juguetes, peluquería. Cualquier persona que compra productos o servicios, compra la satisfacción que espera de ellos. Existe la fantasía que consumiendo tal o cual cosa llenaremos un vacío preexistente.
Es así que Winco no vendía tocadiscos, sino la posibilidad de escuchar música. Una estación de servicios no vende nafta, sino energía para que los autos funciones. Un restaurante es el lugar donde se pueden satisfacer esperanzas que no sólo tienen que ver con la alimentación, surge la degustación, la posibilidad de negocios o de un romance. Esta concepción de negocio hace que al momento de comunicar el servicio algunos opten por mostrar la exquisitez y abundancia de sus platos y otros elijan poner énfasis en la calidez del lugar.
Definir bien nuestro negocio da lugar a que podamos operar con mayor certidumbre en las distintas funciones que hay que planificar, en cualquier tipo de organización:
Función creación del producto o definición de la oferta de servicios (configuración, especificaciones, niveles de calidad).
Función determinación de los niveles de precio.
Función comunicación mediante recursos publicitarios (medios, mensaje).
Función comunicación mediante recursos promocionales.
Función ventas.
Función servicio de distribución.
Función servicios accesorios, post-venta.
Dijimos que tener claro el Negocio en el que estamos, permite definir mejor el Propósito o Misión de la Institución. ¿Sobre qué base los definimos?. Drucker dice “Lo que nuestro negocio es no lo determina el productor sino el consumidor. No lo define el nombre de la compañía, los estatutos o los artículos bajo los cuales se constituye la sociedad, sino la necesidad que el consumidor satisface cuando compra un producto o servicio. La pregunta se puede contestar por lo tanto, mirando el negocio desde afuera, desde el punto de vista del consumidor y del mercado. Lo que un consumidor ve, piensa, cree y necesita en un momento dado cualquiera debe ser aceptado por la gerencia como un hecho objetivo”.
La idea de Negocio implica un cierto grado de abstracción, disociar el producto o servicio vendido como tal de la función del mismo, de su utilidad, para un grupo de clientes actuales o potenciales dado. Esto es importante porque permite determinar los límites de nuestra operación. Nos da la posibilidad de encontrar distintas y mejores formas de asegurar la misma función, de desempeñar el mismo servicio.
Al determinar un Propósito o una Misión, debe ser lo suficientemente amplio como para poder asimilar formas distintas de asegurar lo mismo, innovaciones tecnológicas utilizadas en otro tipo de servicios o la aparición de posibles sustitutos que nos quiten mercado.
Para alguien que dirige una Institución educativa, las preguntas, reflexiones y las funciones que hemos desarrollado son las mismas. Un director, si quiere saber en que negocio está debe saber o por lo menos intentarlo sinceramente, cuáles son las necesidades de sus clientes: alumnos y padres. Es común en cualquier tipo de negocios anteponer nuestros propios deseos y expectativas y juzgar con rigor las opiniones del segmento de mercado al que nos dirigimos como blanco. Lo que piensa y siente un cliente es un dato objetivo.
Ahora bien, pera una Institución educativa... ¿Cómo determinamos la idea de negocio? ¿Cuál es nuestro negocio? Antes de trabajar sobre esto.. en realidad el trabajo va a ser de ustedes por que son los que conocen mejor el mercado en el que están inmersos o a los que les gustaría dirigirse, imaginen que después de hacer leído todo esto, los llevan a un programa de preguntas y respuestas. ¿El premio?... ser más piolas, más inteligentes para hacer negocios.
Las reglas: tomarse entre cinco y diez minutos, no más, para contestarlas. Si después de diez minutos no las contestaron aun, vayan a las respuestas directamente. Están al final del artículo.
Pregunta 1: Si los herreros, los que ponían herraduras a los caballos en el siglo pasado hubieran continuado con su negocio..., Hoy, qué serían?
Pregunta 2: El que fabrica taladros o rotopercutores... ¿En realidad, qué vende?
Pregunta 3: El Sr. Nintendo (el de los jueguitos que quieren todos los chicos), en 1890 ya fabricaba cosas y hoy continúa con su negocio. ¿Qué fabricaba al principio?. Aquí vale hacer una lista de cosas posibles, la respuesta está bien si la pegan con una.
¿Ya contestaron las preguntas? Ahora les damos la “Tarea para el Hogar”. Disculpen esto es imperativo, sobre todo en el tipo de Instituciones que ustedes dirigen. Vale, es más, es mejor hacerlo con ayuda, entre varios. La idea es determinar ¿Cuál es nuestro negocio?, El negocio de un colegio es educar?, tal vez ese sea su hacer, pero no el Negocio.
Si leen la publicidad que hacen las Instituciones educativas, encontrarán mensajes como estos: “2.000.000 de años nos avalan”, “Calidad total en educación”, “Un cuerpo docente con trayectoria y amor a su tarea”, excepto algunos, la mayoría habla de sí mismos, no habla de lo que el cliente necesita. A la gente la gusta que hablen de como se encargarán de sus necesidades.
La posibilidad en emitir mensajes más eficaces, elegir los medios adecuados, diseñar los Servicios para los alumnos y los padres, planear como se producirán y establecer su costo, se verá potenciada si entendemos de que se nutre nuestro negocio.
Escriban primero lo obvio, lo que producen, los distintos servicios que ofrecen: educación tradicional, talleres de esto o lo otro, idioma tal o cual, los deportes, reuniones de padres, gabinetes varios, servicio de almuerzos, de transporte, distinto tipo de asesoramientos, posibilidades de encuentros familiares, salidas de los chicos a distintos lugares, trabajos de investigación, apoyo para la gente con dificultades, posibilidades de financiación, campo de deportes, computación, sistemas o metodologías varias, trayectoria del colegio, prestigio, etc., etc. Háganlo taxativamente, hasta las de menor importancia, no olviden ninguna. Todo esto en una columna.
Luego discriminen lo que es cada servicio como tal de la función que cumplen: prestigio para los padres, seguridad de que sus hijos se sientan bien, que sean fieras para enfrentar la vida, disciplina y orden, capacidad en generar un pensamiento creativo, amor por el aprendizaje, depósito para que no molesten en la casa con la seguridad de que estén en un buen lugar, lugar para hacer lobby, lugar donde mostrarse, etc.
De todas estas funciones, determinen cuales gozan de mayor popularidad, y nos encontraremos con nuestro negocio. Es lo que permite diseñar distintas formas, servicios o tecnologías para ofrecer lo mismo. Nos ayuda a definir los niveles de calidad, los mensajes, donde ponerlos, como promocionar. Esas funciones de los servicios, su utilidad particular, el beneficio concreto que otorgan al que los consume, son los indicadores del camino que debemos seguir. Es distinto el mensaje y el servicio, por lo tanto el segmento de mercado que se constituye en nuestro blanco, si un padre o un alumno quiere un colegio más familiar que uno con disciplina y orden.